|
La catedral de Colonia y Notre Dame de París, dos tipos de catedrales, dos aspectos de las almas de los santos
Plinio Corrêa de Oliveira Las torres de la catedral de Colonia, en Alemania, se lanzan al aire con un ímpetu vigoroso, ardiente y robusto, como si no hicieran el menor caso a la tierra.
En mi concepto, en general la arquitectura de la catedral es hermosa, pero las torres nos hacen olvidar el cuerpo del edificio. Lo cual está bien concebido, pues es una de las formas de buscar lo sublime. ¿Lo sublime de qué? De lo metafísico, en sus más altas expresiones abstractas y simbólicas. Pero también de lo sobrenatural, en aquello que el aspecto místico puede presentar como más extraordinario, sin preocuparse por la vida terrenal y otras cosas menos elevadas. Así, para satisfacer una necesidad del alma que no depende de las cosas terrenales, las torres se elevan en un vuelo. En el conjunto de la construcción, las torres simbolizan a las almas y a las mentalidades con esta perspectiva más elevada y contemplativa.
Sin embargo, hay otro tipo de mentalidades que podrían simbolizarse mejor a la manera de la catedral de Notre Dame de París. También se vuelven hacia lo que existe de más alto, pero forman un bloque con el cuerpo de la catedral. Tienen la tendencia a tomar estas elevadas verdades y aplicarlas para ordenar la vida terrenal, la vida cotidiana, los aspectos temporales. San Chárbel Makhlouf podría estar bien representado por las torres de la catedral de Colonia. Y san Luis IX, rey de Francia, estaría mejor representado por la catedral de Notre Dame. El tañido de las campanas en los carillones de estos dos edificios religiosos indicaría a nuestros espíritus algo de excelente para comprender las dos mentalidades. Serían una síntesis del Reino de María según las revelaciones de la Santísima Virgen en Fátima.
|
¡Por fin, mi Inmaculado Corazón triunfará! |
|
Navidad en Pisco Entre la vasta obra literaria que nos dejó Abraham Valdelomar (1888-1919), rescatamos una pintoresca narración sobre la celebración de una Navidad en su infancia... |
|
Capítulo 12: ¿Y me quedo acá sola? En la segunda aparición, en junio, la Santísima Virgen prometió a Francisco y Jacinta llevarlos pronto al cielo. Pero con respecto a Lucía, le dijo:... |
|
Fátima y Paray-le-Monial: Una visión de conjunto A partir de la Cova da Iría se desencadenó un activo movimiento de piedad, cuyas posibilidades de expansión aún hoy son incalculables. El Sagrado Corazón fue la gran devoción del siglo XIX, llamado por algunos escritores eclesiásticos “el siglo del Sagrado Corazón”... |
|
La elección de la fiesta de la Inmaculada Concepción El 8 de diciembre la Iglesia conmemora la Inmaculada Concepción de María. “La devoción a la Inmaculada penetró en América, juntamente con la devoción a María […] difundiéndose por su suelo con la dilatación del Evangelio”... |
|
Abuso de la Misericordia Divina Dice San Agustín que de dos maneras engaña el demonio a los cristianos; a saber: desesperando y esperando. Después que el hombre ha cometido muchos pecados, el enemigo le incita a desconfiar de la misericordia de Dios, haciéndole ver el rigor de la justicia divina... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino