|
Jean-Baptiste Jules Trayer, 1854, Colección particular
Felipe Barandiarán Plena actividad en este taller de costura en Bretaña (Francia). Junto al ventanal, con los visillos levantados para aprovechar mejor la luz del día, este grupo de mujeres se afana en su minucioso trabajo. Fijados en la pared, en aparente desorden, junto al perchero, un montón de patrones. Al lado, sobre la chimenea, un espejo torcido, con su quinqué y una vela. El suelo, con las típicas baldosas hexagonales de barro cocido, remata el ambiente de austeridad. Sentadas en sillas de paja, las mujeres marcan y cortan las telas, las cosen y les aplican encajes. Sus rostros destilan serenidad y paz. Adivinamos que conversan de vez en cuando sobre algún tema sin importancia, un chisme cualquiera, sin prestar mucha atención, porque están centradas en lo que hacen. A más de uno le habrá causado extrañeza la expresión “plena actividad”, que decíamos al ver el cuadro. Y lo entiendo, porque estamos viciados en el vertiginoso ritmo del consumo moderno, del frenesí de las novedades, de la superproducción y, especialmente, de la agitación. Luminosa lección de alta producción en la placidez de la existencia.
Jean-Baptiste Jules Trayer nació en París, en 1824. Su primera formación la recibió de su padre, también pintor; y, posteriormente, tomó clases de Lequien, en la Academia Suiza. De estilo realista y minucioso, se especializó en la pintura de género, retratando muchas escenas de la vida en Bretaña. Fue un artista de éxito en su época. Sus pinturas están en los museos de Bréziers, La Rochelle, Lille, Nueva York, Sydney y Toulouse, y en colecciones privadas. Murió en París, en 1909.
|
San Nuno Álvares Pereira Noble guerrero y carmelita portugués |
|
¿Creará el metaverso un infierno virtual en la Tierra? La propaganda lo anuncia como la próxima generación de Internet, que proporcionará intensas experiencias y abrirá nuevos mercados... |
|
Las milagrosas fuentes de agua de Fátima Los habitantes de Fátima y de las poblaciones aledañas, para tener agua en sus casas, se veían obligados a recoger en depósitos la lluvia que escurre de los aleros de las casas... |
|
El Milagro del Sol:Un testigo presencial Llegó el 13 de octubre , llovía. Aparece un claro y vamos para allá. A medio camino el agua vino con fuerza y llegó al punto de que no había mantas ni sombreros que le hicieran frente. Pero nadie se desanimaba. Todos avanzaban... |
|
La Virgen del Apocalipsis y los ángeles arcabuceros del Cusco Existe un magnífico séquito a los pies del trono de Dios, invisible a nuestros ojos. En él, la suprema jerarquía de los ángeles tiene su asiento en lo más alto de la corte celestial... |
|
Tiempo de Navidad La grisácea claridad de este día invernal se desvanece pronto en la lejanía. Antes que cierre la noche, las luces de los escaparates iluminan la calle, creando una atmósfera cálida y acogedora. El rojizo resplandor de los farolillos se refleja en las ropas y el rostro de los transeúntes... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino