En el norte del Perú, a menos de veinte kilómetros de la ciudad de Chiclayo, se ubican hoy en día los pintorescos distritos de Eten y Puerto Eten. El milagro eucarístico que pasaremos a narrar ocurrió en el antiguo pueblo de Eten, hace exactamente 375 años. En la hostia que había sido expuesta para la adoración pública apareció el Niño Jesús y tres corazones de color blanco que resplandecían y estaban unidos entre sí. Cada año, la fiesta en su honor se comienza a celebrar el 12 de julio con el traslado de la imagen del Niño del Milagro desde su Santuario al templo de la ciudad de Eten. Las fiestas concluyen el 24 de julio. La primera aparición del Divino Niño en el Santísimo Sacramento sucedió en la noche del 2 de junio de 1649, durante la oración de las vísperas y la exposición solemne en honor a la fiesta del Corpus Christi. Concluida la ceremonia, el fraile franciscano Jerónimo de Silva Manrique estaba reservando la custodia en el tabernáculo cuando de pronto se detuvo. En la hostia había aparecido un rostro resplandeciente de un Niño. Estaba rodeado de rizos castaños que caían sobre sus hombros. Todos los fieles presentes pudieron ver lo mismo. La segunda aparición se verificó algunos días después, el 22 de julio, durante los festejos en honor a santa María Magdalena, patrona del pueblo. Según el testimonio de fray Marco López, superior del convento de Chiclayo, durante la exposición del Santísimo Sacramento “el Divino Niño Jesús apareció nuevamente en la hostia, vestido de una túnica de color morado. Debajo de esta tenía una camisa que llegaba a la mitad del pecho, según la usanza de los indios”. Durante esta aparición, que duró unos quince minutos, muchos vieron que en la hostia aparecían tres pequeños corazones blancos, unidos entre sí, simbolizando a las tres Personas de la Santísima Trinidad: Padre, Hijo y Espíritu Santo, presentes en la hostia consagrada. Aún hoy, la fiesta en honor al milagroso Niño de Eten continúa convocando cada año a miles de fieles.
Fuente: http://www.therealpresence.org/eucharst/mir/spanish_pdf/Eten-spanish.pdf.
|
Milagros Eucarísticos Confirman la presencia de Nuestro Señor Jesucristo |
|
El Milagro del Sol:Un testigo presencial Llegó el 13 de octubre , llovía. Aparece un claro y vamos para allá. A medio camino el agua vino con fuerza y llegó al punto de que no había mantas ni sombreros que le hicieran frente. Pero nadie se desanimaba. Todos avanzaban... |
|
El barroco peruano La civilización cristiana en América Latina ha dejado un admirable legado cultural y artístico, que atrae cada vez más al estudioso europeo. Ese patrimonio es particularmente rico e importante en el Perú... |
|
La gran peste de Marsella de 1720 Hace algo más de 300 años, el 25 de mayo de 1720, el navío Le Grand-Saint-Antoine atracó en Marsella, procedente de Siria. Por falta de vigilancia, negligencia o corrupción de las autoridades portuarias y municipales, junto a su cargamento de telas y fardos de algodón desembarcó un pasajero clandestino: el bacilo de la peste... |
|
¿Cómo librarnos de los escrúpulos? Me encuentro sin luz y sin fuerzas. He sufrido por malos pensamientos o dudas contra la fe, pero me quedo siempre sin saber si consentí o no en ellos. Intento aclarar esto y comienzo a analizar mi propia conciencia, pero ahí las dudas contra la fe regresan... |
|
El Santísimo Sacramento de la Eucaristía Durante su glorioso Pontificado, el Papa san Pío X (1903-1914) impulsó extraordinariamente la piedad eucarística... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino