Jesucristo en su encarnación, en su Natividad y en toda su vida aceptó voluntariamente ser anonadado por otros. ¿Puede hacerse jamás mayor afrenta a un hombre que el ser desechado de sus mismos conciudadanos y que no se encuentre ni uno solo en su propia patria que le conceda un albergue, ni aun por una sola noche? Pues esto cabalmente sucedió a Jesucristo en Belén: para todos los demás, viejos y jóvenes, hombres y mujeres, nobles y plebeyos, hubo alojamiento; solo Jesús con su Madre se vio desechado de todos y se halló precisado a ver la primera luz del día en un establo. * * * Lo que manifiesta más claramente a mi vista mi soberbia, es que yo me veo honrado mucho más de lo que Vos lo fuisteis, y aun así no estoy contento: se venera en mí el estado en que me hallo y por él se me trata con respeto y reverencia; mas ¿quién os trataría con veneración cuando no demostráis otra cosa que la condición de un pobre artesano? ¡Ay de mí! Yo quiero ser estimado más que lo fue mi Redentor. Bien lo conozco, ¡oh Jesús mío!, y así no sé qué hacer; muy radicado está en mí este deseo, que os es tan odioso, de los honores y ese horror que tengo a los desprecios, que os es tan abominable; todo ha de ceder a este monstruo, vuestro honor, el beneplácito de vuestro eterno Padre, el progreso en la virtud, la santidad de mi alma; esta es una llaga que solo Vos la podéis curar, ¡oh Jesús mío!
San Antonio María Claret, Ejercicios Espirituales de San Ignacio explicados por el Excmo. e Ilmo. Sr. D. Antonio María, arzobispo de Santiago de Cuba, Librería Religiosa, Barcelona 1859, p. 226 y 229.
|
“Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no camina en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida” (Jn 8, 12) Navidad |
|
Cristo en la tempestad del mar de Galilea Sobre el mar de Galilea, ese lago de agua dulce normalmente caluroso y tranquilo, soplan repentinamente vientos fuertes desde el desierto, que levantan olas de hasta tres metros de altura... |
|
Sínodo de la Amazonía La periodista Almudena Martínez-Bordiú de InfoVaticana conversó con José Antonio Ureta, investigador de la Federación Pro Europa Cristiana y autor del libro “El Cambio de Paradigma del Papa Francisco – Ruptura o Continuidad en la Misión de la Iglesia”, acerca del próximo Sínodo para la Amazonía... |
|
El pueblo que caminaba en tinieblas vio una gran luz El nacimiento del Niño Dios pone de manifiesto ante nuestros ojos el hecho de la Encarnación... |
|
San Gregorio el Iluminador Al contrario de lo que se piensa, san Gregorio no fue el primero en introducir el cristianismo en Armenia. Según una antigua tradición local, varios apóstoles predicaron allí, y algunos de ellos —como san Bartolomé y san Judas Tadeo— encontraron la muerte en aquella tierra. El primero habría sido martirizado en Albanópolis, siendo, según unos, decapitado, y según otros, desollado vivo y crucificado cabeza abajo, por orden de Astiages, por haber convertido a su hermano Polimio, rey de Armenia. A san Judas se le atribuye la evangelización de aquella región... |
|
San José Sánchez del Río La Constitución Mexicana de 1917, de carácter esencialmente socialista, desencadenó un terrible conflicto que sometió a la Iglesia al estricto control del Estado; reguló la predica católica, asignó un número determinado de sacerdotes por estado, expulsó del país a todos los religiosos no mexicanos, limitó la asistencia a misa, los bautizos, matrimonios, sacramentos y limosnas... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino