¿El pueblo de Dios será arrebatado al final de los tiempos? ¿O seremos juzgados el último día?
Los hombres sólo serán juzgados en su conjunto en el juicio final, mediante el cual se manifestará toda la verdad sobre la humanidad. Será una grandiosa lección de Historia, dictada por el propio Dios. “... el Señor mismo, a la orden dada por la voz de un arcángel y por la trompeta de Dios, bajará del cielo...” (1 Tes. 4, 16). Se dará entonces la resurrección de los muertos, seguida del juicio universal con la sentencia definitiva y pública. Los buenos subirán al Cielo y los réprobos serán lanzados al infierno. Y el mundo será renovado, pues “esperamos, según nos lo tiene prometido, nuevos cielos y nueva tierra, en los que habite la justicia” (2 Pd. 3, 13).
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¡Recemos el Rosario todos los días! |
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Juicio particular, juicio final y resurrección de los muertos Después de la muerte, comienza inmediatamente el juicio particular, en el cual se determina de manera irrevocable nuestra suerte por toda la eternidad. El juicio particular será confirmado públicamente por ocasión del juicio final, en el fin del mundo... |
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El Purgatorio Desde el siglo V ya se tienen indicios de la celebración de esta festividad mariana... |
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¿El infierno está vacío? Hace tiempo circulan teorías que, de una forma u otra, intentan “vaciar” el infierno. A inicios del siglo XX, algunos sostenían la tesis, condenada por la Iglesia, de que el infierno estaba lleno de gente, pero que Dios tendría pena de los condenados y los sacaría de allí... |
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Apocalipsis, internet y fin de los tiempos El Apocalipsis es uno de los libros de la Biblia más difíciles de ser interpretados. Así, las interpretaciones dadas por los exegetas católicos son de lo más variadas, y en consecuencia no podemos presentar aquí un tratado completo sobre el asunto... |
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¿Qué sentido tiene la vida presente frente a la muerte? Si todo termina con la dispersión de las cenizas en los límites de un club, si todo termina con la disolución del ser humano en la nada, es forzoso reconocer que la vida humana no tiene sentido. Y sería pura fantasía aquella apetencia del Ser Absoluto, que San Agustín coloca en el fondo del corazón humano... |
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