El hombre ha sido creado para alabar, hacer reverencia y servir a Dios Nuestro Señor, y mediante esto, salvar su alma. Las otras cosas sobre la faz de la tierra han sido creadas para el hombre, para que le ayuden a conseguir el fin para el que ha sido creado. De donde se sigue que el hombre tanto debe usarlas cuanto le ayudan a lograr su fin, y tanto debe privarse de ellas cuanto se lo impidan. Por lo cual es necesario hacernos indiferentes, a todas las cosas creadas, en todo lo que cae bajo la libre determinación o elección y no nos está prohibido. De tal manera que, de nuestra parte, no queramos más salud que enfermedad; riqueza que pobreza; honor que deshonor; vida larga que corta y así en todo lo demás. Solamente deseando y eligiendo lo que más conduce al fin para el cual hemos sido creados.
San Ignacio de Loyola, Ejercicios Espirituales, nº 23.
|
Todos los Santos |
|
La transfiguración de Jesucristo Cierto día, El Redentor condujo a Pedro, Santiago y Juan sobre el Tabor, que es un monte alto de Palestina. Sobre este monte y en presencia de dichos apóstoles, se transfiguró de tal modo que su semblante resplandecía como el sol y sus vestiduras quedaron blancas como la nieve... |
|
Marihuana: quemando el propio IQ En la era del “embrutecimiento programado”: El consumo de marihuana desploma el coeficiente intelectual (IQ) de los adolescentes. Fumar regularmente marihuana en la adolescencia provoca una disminución irreversible de las capacidades intelectuales, reveló un estudio publicado por la revista... |
|
El formidable poder de la música Nacido en Pittsfield, Massachusetts (EE.UU.), Philip Calder ya mostraba un gran talento musical a los siete años, cuando empezó a recibir clases de piano... |
|
El Velo de la Verónica Una consulta que me formularon al respecto, despertó en mí una antigua curiosidad: ¿dónde está el Velo de la Verónica? ¿Se habrá salvado de las tempestades de la historia? Si está en algún lugar, ¿por qué no se habla de él?... |
|
Deterioro moral del mundo moderno Quisiera saber si… una esposa que no ama más a su marido, porque la decepcionó mucho en ocho meses de casada. Ella no tiene hijos con él: cuando se casaron, él estaba divorciado y tenía dos hijas. Ya se había hecho una operación para no tener otros hijos. No los quiere, pues dice que no tiene paciencia con los niños, que no es su sueño y que ya tiene dos. Su familia también no quiere que tenga más hijos y además se vive entrometiendo en este asunto... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino