Ambientes Costumbres Civilizaciones ¿Ídolo o imagen?

“Virgen” de Jacques Lipchitz. El autor la describe con estas palabras: “Del pico de la paloma penden tres fragmentos del cielo estrellado que se juntan, formando un corazón vuelto con la punta hacia lo alto, del cual emerge la Virgen con los brazos abiertos para el mundo. El conjunto es llevado por ángeles en pleno vuelo”.

La extravagancia de la idea general y de los pormenores es chocante. El cuerpo de la imagen, su gesto, nada deja trasparecer la pureza y la inigualable dignidad de la Madre de Dios. La imagen no instruye, no forma, no atrae.

La nota espiritual cristiana es tan ajena a ella que, si el escultor la quisiera vender como si fuese un ídolo no tendría necesidad de hacer ningún retoque: le bastaría cambiar el nombre dado a la estatua.

¿Quién podría decir lo mismo del otro cuadro, que representa a Nuestra Señora Dolorosa, de autoría de Simón Marmion, pintor del siglo XV?

Sin pretender hacer un comentario artístico, analizamos el contraste entre las mentalidades expresadas en una y otra imagen, a fin de hacer sentir a los lectores hasta qué punto las aspiraciones de las cuales nace y los rumbos hacia donde camina el arte moderno desvían y deforman la verdadera piedad cristiana.     



La inocencia bautismal Palabras del director Nº 107 - Noviembre 2010 - Año IX
Palabras del director Nº 107 - Noviembre 2010 - Año IX
La inocencia bautismal



Tesoros de la Fe N°107 noviembre 2010


Todos los Santos
Nº 107 - Noviembre 2010 - Año IX Principio y fundamento: ¿Para qué ha sido creado el hombre? Plata de desecho Alimentos preparados con esmero, una receta para la caridad Nuestra Señora de la Almudena Una, santa, católica y apostólica Todos los Santos La inocencia bautismal ¿Ídolo o imagen?



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