No sólo la cortesía y la buena educación, sino la amabilidad y el amor nos llevan a estrechar la mano de nuestros conocidos, a abrazar y besar a nuestros familiares. La vida civil y social —y no digamos la militar o deportiva— está llena de signos de veneración. Y, ¿cómo no vamos a venerar también con el cuerpo a Jesús Sacramentado? La genuflexión —manteniendo el cuerpo erguido, doblando la rodilla derecha hasta que toque el suelo— es el modo corriente de adorar a Jesucristo realmente presente en la Eucaristía. Según las normas actuales de la Iglesia “ante el Santísimo Sacramento, guardado en el Sagrario o expuesto públicamente, manténgase la práctica venerable de la genuflexión en señal de adoración” (Ritual de la Eucaristía, n°84). Pero, quedarse en el gesto es muy poco. Conviene que este acto sea dotado de un profundo contenido. Para que el corazón se incline ante Dios con profunda reverencia, la genuflexión sea pausada y digna, no una birla grotesca como la de los soldados en la casa de Pilato. Evitemos las prisas, los garabatos o los amagos de genuflexión que más bien parecen una pérdida momentánea del equilibrio. Y un propósito: al poner nuestra rodilla en el suelo, decir —con el corazón— alguna jaculatoria a Nuestro Señor.
P. Milan Tisma, Emmanuel - Devocionario Eucarístico, Ediciones Cor Salvatoris, Santiago de Chile, 2004, p. 257.
|
La Virgen del Tepeyac |
|
El sacrificio indispensable El sacrificio que se exige a la generación actual no es el de la sangre; la muerte no es el supremo peligro al que tiene que enfrentarse el joven de hoy, sino la vida misma... |
|
Nuestra Señora de la Esperanza El rey D. Manuel I de Portugal dispuso la solemne celebración de la santa misa en el Monasterio de los Jerónimos de Lisboa, oficiada por el obispo de Ceuta, Diego de Ortiz de Vilhegas... |
|
Otros momentos en que debemos hablar familiarmente con Dios Le darás a tu amantísimo Dios claras muestras de tener en Él plena confianza, si después de haber cometido algún pecado no te avergüenzas de postrarte a sus pies para implorar su perdón... |
|
Superioridad de la civilización cristiana En oriente, las piedras preciosas son más bonitas y de mejor quilate; su subsuelo es más rico en ese género de esplendores. Las perlas del Oriente son de una belleza incomparable... |
|
Utilidades del pecado EL HOMBRE MODERNO tiende a aprovecharlo todo. Hasta la chatarra y los desperdicios. Hasta la negra corriente de las cloacas, de la que obtiene activos fertilizantes. Los cocineros disponen de libros con normas para aprovechar las sobras... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino