No sólo la cortesía y la buena educación, sino la amabilidad y el amor nos llevan a estrechar la mano de nuestros conocidos, a abrazar y besar a nuestros familiares. La vida civil y social —y no digamos la militar o deportiva— está llena de signos de veneración. Y, ¿cómo no vamos a venerar también con el cuerpo a Jesús Sacramentado? La genuflexión —manteniendo el cuerpo erguido, doblando la rodilla derecha hasta que toque el suelo— es el modo corriente de adorar a Jesucristo realmente presente en la Eucaristía. Según las normas actuales de la Iglesia “ante el Santísimo Sacramento, guardado en el Sagrario o expuesto públicamente, manténgase la práctica venerable de la genuflexión en señal de adoración” (Ritual de la Eucaristía, n°84). Pero, quedarse en el gesto es muy poco. Conviene que este acto sea dotado de un profundo contenido. Para que el corazón se incline ante Dios con profunda reverencia, la genuflexión sea pausada y digna, no una birla grotesca como la de los soldados en la casa de Pilato. Evitemos las prisas, los garabatos o los amagos de genuflexión que más bien parecen una pérdida momentánea del equilibrio. Y un propósito: al poner nuestra rodilla en el suelo, decir —con el corazón— alguna jaculatoria a Nuestro Señor.
P. Milan Tisma, Emmanuel - Devocionario Eucarístico, Ediciones Cor Salvatoris, Santiago de Chile, 2004, p. 257.
|
La Virgen del Tepeyac |
|
La Virgen en el mediodía Es mediodía. Veo la iglesia abierta. Es preciso entrar. Madre de Jesucristo yo no vengo a rezar. No tengo nada que ofrecer ni nada que pedir... |
|
El Cruzado del Siglo Veinte Plinio Corrêa de Oliveira Del 11 al 14 de diciembre pasado, tuvieron lugar en la ciudad de São Paulo diversos actos conmemorativos por el centenario de su nacimiento. Como una muestra elocuente de ello, transcribimos la brillante intervención del Prof. Roberto de Mattei durante la sesión solemne de clausura en el Hotel Renaissance, que reunió a más de 600 discípulos, admiradores, amigos y simpatizantes del gran líder católico... |
|
Niños cibernéticos Todo bebe es un ser racional. Aún antes de nacer, en el seno materno, ahí tenemos un ser racional. Apenas que, como el botón de una rosa, su razón aún no se abrió, ni la racionalidad está actuante. Sin embargo, poco a poco, con el paso de los años, la flor de la razón se irá abriendo en busca de la luz intelectual, hasta que el niño pueda tener un conocimiento suficientemente claro de las cosas y, por lo tanto, sea responsable de sus actos... |
|
El fondo sombrío y silenciado de la eutanasia En España, después de tres años de eutanasia legal, un estudio científico reveló las perturbaciones psicológicas y mentales que padecen los “eutanasiadores” — médicos o enfermeros que aprietan el botón que inocula el veneno en el “paciente” que es asesinado “legalmente”... |
|
La dignidad sacerdotal La dignidad del sacerdote es tal, que, según la expresión de san Agustín,* el Hijo de Dios encarna en sus manos como en otro seno de la Virgen... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino