Lectura Espiritual El Dogma del Purgatorio

El padre Schouppe, misionero jesuita que vivió a finales del siglo XIX y principios del XX, fue un prolífico autor de obras de carácter teológico y exegético bíblico. Dejó varios libros muy populares, entre los que destaca “El dogma del purgatorio ilustrado por hechos y revelaciones particulares”, del cual citamos los textos siguientes.

Francisco Xavier Schouppe SJ

La Virgen del Rosario y el Purgatorio, Manuel Sepúlveda, 1781 – Óleo sobre tela, Museo de Arte Religioso, Popayán (Colombia)

El dogma del purgatorio es tenido en el olvido con demasiada frecuencia por parte de la mayoría de los fieles; la Iglesia Purgante, en la que dichos fieles tienen tantos hermanos a los que hay que ayudar y por la que ellos mismos tendrán que pasar muy pronto, al momento de su muerte, parece serles ajena.

Este olvido, verdaderamente deplorable, hizo gemir a san Francisco de Sales: “Desgraciadamente no recordamos lo suficiente a nuestros queridos difuntos: su memoria parece perecer con el sonido de las campanas”.

La causa principal de esto es la ignorancia y la falta de fe: tenemos nociones demasiado vagas acerca del Purgatorio y además muy poca fe.

Por lo tanto, debemos mirar más de cerca esta vida más allá de la tumba, este estado intermedio de las almas justas, que aún no son dignas de entrar en la Jerusalén celestial, con el fin de distinguir los diferentes conceptos y reavivar nuestra fe.

*     *     *

El Purgatorio ocupa un lugar importantísimo en nuestra santa religión: conforma una de las partes principales de la obra de Jesucristo y juega un papel esencial en la Economía de la Salvación del hombre.

Recordemos que la Santa Iglesia de Dios, considerada en su totalidad, consta de tres partes: la Iglesia Militante, la Iglesia Triunfante y la Iglesia Sufriente o Purgante.

Esta triple Iglesia constituye el cuerpo místico de Jesucristo y las almas del Purgatorio no son menos importantes que los fieles en la Tierra y los elegidos en el Cielo.

La Iglesia en el Evangelio se llama ordinariamente el Reino de los Cielos, y el Purgatorio, así como lo son el Cielo y la Iglesia terrenal, es una provincia de este vasto reino.

Las tres Iglesias hermanas tienen una relación incesante, una comunicación continua entre ellas, que se llama la Comunión de los Santos.

*     *     *

La oración por los difuntos, los sacrificios, los sufragios por los difuntos forman parte del culto cristiano, y la devoción a las almas del Purgatorio es una devoción que el Espíritu Santo derrama con caridad en los corazones de los fieles.

Rezar por los difuntos es un pensamiento santo y saludable, para que sean liberados de sus pecados (2 Mac 12, 46).

La Justicia de Dios es terrible y castiga con extremo rigor las faltas más leves.

La razón de ello es que estas faltas, aunque nos parezcan leves, no lo son de ninguna manera a los ojos de Dios.

El más mínimo pecado le desagrada infinitamente, y por la infinita Santidad que es ofendida, la más pequeña transgresión toma enormes proporciones, exigiendo una enorme expiación.

Esto es lo que explica la terrible severidad del castigo de la otra vida y lo que debe infundirnos un santo temor.

En este siglo de confusión, oh Madre del Buen Consejo, ruega por nosotros Sor Ana de los Ángeles Monteagudo
Sor Ana de los Ángeles Monteagudo
En este siglo de confusión, oh Madre del Buen Consejo, ruega por nosotros



Tesoros de la Fe N°241 enero 2022


¡Confianza, confianza! Madre del Buen Consejo, ruega por nosotros
La pompa barroca de Lima Enero de 2022 – Año XXI Confianza absoluta en la Santísima Virgen, que destruyó todas las herejías ¿Creará el metaverso un infierno virtual en la Tierra? En este siglo de confusión, oh Madre del Buen Consejo, ruega por nosotros El Dogma del Purgatorio Sor Ana de los Ángeles Monteagudo ¿Recibimos a nuestros ángeles de la guarda en el bautismo? Placidez, castidad, maternidad



 Artículos relacionados
Naturaleza europea La naturaleza representada en esta fotografía es muy diferente a la nuestra y retrata bien el panorama europeo...

Leer artículo

Pena de muerte: Una ejecución en Roma La Santa Iglesia, como buena madre, aunque acepte la aplicación de alguna sanción o pena, dispensa al alma de quien es castigado mil cuidados y cariños...

Leer artículo

La santidad de Jacinta, la admirable vidente de Fátima Jacinta entra en la Historia a los siete años, precisamente a la edad que habitualmente se acostumbra señalar como la del comienzo de la vida consciente y de la razón. ¿En qué medida una criatura de esa edad es capaz de practicar la virtud? ¿Y de practicarla de modo heroico?...

Leer artículo

Una puerta abierta, que nadie puede cerrar Nuestra Señora es la Medianera de todas las gracias. Querer rezar sin su intercesión es lo mismo que pretender volar sin alas, dice Dante. Pensar que Ella es como un obstáculo para unirnos con su Divino Hijo es una tontería...

Leer artículo

El Escapulario del Carmen, prenda segura de salvación La mayoría de los católicos vive hoy con la ilusión de que irá al cielo, sin tener que hacer el menor esfuerzo para merecerlo. Practican bien o mal los Mandamientos, van a misa cuando quieren, rezan cuando les apetece o necesitan alguna gracia y, por lo demás, dejan todo para el último momento...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino