Plinio Corrêa de Oliveira Grandes montañas, solitarias y sublimes, que parecen invitar a los hombres al recogimiento y la serenidad de las más altas contemplaciones.
Al pie de lo sublime, en un vivo y agradable contraste, sonríe y florece lo gracioso: una pequeña aldea de un encanto casi convencional, en la cual se siente la pulsación compasada pero juvenil de una vida llena de paz, de pureza, de alegría y de actividad. Al mismo tiempo sublime por su significado y su altivez, graciosa por su armonía y su belleza, uniendo, condensando en sí y elevando a un plano superior todas las notas del paisaje del cual es el punto central, se ve la pequeña iglesia barroca. En este cuadro, que es el de la aldea de Mittenwald, en Baviera, se ejerce una actividad artesanal que exige todo un ambiente de armonía, y a su vez es una fuente de armonía: los habitantes producen violines famosos en el mundo entero. El objetivo de las presentes observaciones no es solamente mostrar a los lectores un panorama encantador, típico de la católica Baviera, sino realzar cuánto es conveniente para la producción artesanal o artística un ambiente de arte y de poesía, máxime cuando es vivificado por la presencia irradiante de la Iglesia. ¿No será por falta de ello que hoy se producen en las grandes ciudades super dinámicas, super excitadas, super tumultuosas, verdaderos monstruos “artísticos”?
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¡Abundancia! Un bien que el anticonsumismo proscribe |
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Lo inimaginable y lo soñado Siempre que veo la fachada de la Catedral de Colonia, percibo en lo más hondo de mi alma el encuentro dedos impresiones aparentemente contradictorias. Por un lado, es una realidad tan bella que, si yo no la conociera, no sería capaz de soñarla... |
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La Catedral de Aix-la-Chapelle “Nuestra conversación está en el cielo”. ¿Qué decir de esta catedral? El mejor comentario es: ¡Oh! ¿Qué significa este oh? Significa: ¡Oh, preciosidad! ¡Oh, tesoro! ¡Oh, símbolo de algo que eleva mi alma hasta las más altas cumbres!... |
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La Gran Cartuja Inmenso turíbulo del cual suben continuamente al cielo los sacrificios de la oración y de la penitencia. Llama la atención en este panorama el aspecto soberbio de la nieve. Ella cubre el edificio tan ampliamente que explica la razón de ser de los tejados y de las torres en punta... |
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“Si vis pacem, para bellum” Cuando contemplamos aquellos altaneros castillos de la Edad Media —erguidos en las fronteras del Imperio Carolingio, en las márgenes del Rin o del Danubio, o en las rutas que las tropas del gran emperador seguían, para impedir el avance de los moros, dentro de la propia España— tengo la impresión de que esos castillos ¡aún palpitan con la batalla!... |
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Neuschwanstein El sentido del combate y de la dignidad hidalga La primera impresión que el castillo sugiere, a mi modo de ver, es causada por el juego de las torres, sobre todo la torre más alta, que parece desafiar los montes atrás, como quien dice: “Yo estoy en la cumbre del orbe, más alto que yo no hay nadie”... |
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