Un destacado economista —con admirable lucidez y sentido común— ha planteado que la única solución para la actual crisis económica que asola al continente europeo es el abandono del euro. La desatinada introducción de la moneda única, hace una década atrás, comienza a dar sus amargos frutos: quiebras, desempleo, empobrecimiento, convulsión social, caos, etc. No falta quien haya trazado un paralelo simbólico entre el trágico naufragio del crucero Costa Concordia y la situación que vive Europa. No satisfechos con ello, los eternos enemigos del capitalismo dirigen ahora sus misiles contra la solitaria potencia del norte y se frotan ya las manos pregustando su próxima caída. ¿Qué funestas consecuencias podría traer ello para el tan precario equilibrio internacional? A esto se suma el misterio del así llamado capitalismo de Estado implantado en la China comunista. En octubre pasado, el popular comentarista Larry Lang, catedrático de finanzas de la Universidad China de Hong Kong, reconoció en una conferencia privada que “cada provincia china es una Grecia en potencia”. Ante tanta incertidumbre en el horizonte, los heraldos de la “izquierda católica” predican ahora el anticonsumismo y comienzan a profetizar como algo deseable el advenimiento del reino de la miseria, que nada tiene que ver ni con el paraíso, ni con el Evangelio, ni con la religión. ¿Cuál es entonces la postura que el católico verdadero debe tomar ante estos temas? ¿Qué viene a ser propiamente lo indispensable, lo conveniente y lo superfluo? ¿Puede existir un consumismo sensato y proporcionado? Estas y otras preguntas son resueltas por Plinio Corrêa de Oliveira, en un brillante artículo publicado en agosto de 1995 y que reproducimos en el presente número como Tema del Mes. En Jesús y María, El Director
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¡Abundancia! Un bien que el anticonsumismo proscribe |
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Palmeras imperiales Aquellas palmeras ostentan, como vegetales, la belleza de las cosas directamente creadas por Dios. Es un alineado de palmeras muy bonito, grandioso, proprio a determinar movimientos de alma de entusiasmo. ¿Por qué entusiasma? Si el entusiasmo es bueno, aquello debe agradar los elementos de orden que existen en el hombre... |
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Súplica junto al Pesebre Se aproxima una vez más, Señor, la fiesta de vuestra Santa Navidad. Una vez más, la Cristiandad se apresta a veneraros en el pesebre de Belén, bajo el centelleo de la estrella, o bajo la luz, aún más clara y refulgente, de los ojos maternales y dulces de María... |
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¿Condena la Iglesia Católica los horóscopos y las prácticas supersticiosas? La pregunta de mi interlocutor es muy pertinente, porque cuando la fe entre los fieles declina, las supersticiones en la sociedad aumentan automáticamente... |
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Una nueva pieza teatral blasfema: “El Testamento de María” Una mujer de mente estrecha, vulgar, egoísta e incluso idólatra: así es como el autor irlandés Colm Tóibín presenta a la Santísima Virgen María en su novela titulada El Testamento de María... |
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¡Los videojuegos envician! Al comienzo no pasa de una inocente diversión. Se tiene el placer de dominar situaciones, ejercer un poder, controlar dificultades y sumergirse en un mundo de fantasía. Así es la primera reacción frente a las emociones de un videojuego... |
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