Verdades Olvidadas Todos somos un poco ateos



Como Dios nos hizo grandes y quiso que dominásemos la creación entera, sigue halagándonos la más vieja de las tentaciones: ser como Dios (Gén. 3, 5).

– “Hijita, lleva este encargo a la Sra. Fulana. Mira: ella te querrá regalar unos céntimos. No se los recibas, mi amor”. Así inculca la mamá pudiente a su niñita la idea de independencia y autonomía.

Y llevados de ese afán de autosuficiencia, quisiéramos no necesitar de nadie, ni tener que agradecer nada a otros. Ni siquiera a Dios. En este sentido todos estamos contagiados de ateísmo. Desearíamos ser autónomos e independientes incluso frente a Dios. Y nos duele tener que recurrir a Él. Sobre todo, nos molesta que su auxilio y su perdón sean gratuitos.

Y no hay más remedio que reconocer nuestra indigencia, nuestra condición de mendigos de Dios. Y aceptar su gracia. Cristo es la vid; nosotros, los sarmientos. Sólo unidos a Él, percibiendo su savia, daremos frutos. Desgajados de Él, nada rendiremos (Jn. 15, 5-6). 

P. Marino Purroy O.C.D., Utilidades del pecado, PP. Carmelitas, Santiago de Chile, 1983, p. 6-7.

‹ Palabras del director Nº 124 - Abril 2012 - Año XI ¿Una nueva ofensiva iconoclasta? ›
¿Una nueva ofensiva iconoclasta? ›
‹ Palabras del director Nº 124 - Abril 2012 - Año XI



Tesoros de la Fe N°124 abril 2012


Resurrexit! Sicut dixit, alleluia
Nº 124 - Abril 2012 - Año XI Todos somos un poco ateos ¿Una nueva ofensiva iconoclasta? Reflexiones para la Pascua Nuestra Señora de la Esperanza de Pontmain Consideraciones sobre el Padrenuestro – VI San Hermenegildo Tatuajes, graffiti y adornos femeninos La tradición cristiana y la fermentación revolucionaria en la expresión fisonómica



 Artículos relacionados
La procesión del 15 de agosto en Heist-aan-Zee Bajo un radiante sol matinal, la procesión recorre la calle principal de este pueblo de la costa flamenca. Es la gran fiesta del verano, su punto de inflexión: la Asunción. La luz incide sobre los largos velos blancos de las cuatro jóvenes que tienen el privilegio de portar las andas de la Virgen y se refracta bañando de claridad su alrededor...

Leer artículo

La sobreviviente (cuento) Adriana era una niña triste. No había pasado por ningún naufragio en alta mar, ni estuvo sujeta a las conmociones de algún terremoto. Sin embargo su vida era una historia de supervivencias ante peligros inminentes, de los cuales sólo escapó gracias al cariño especial que le tenía la Providencia Divina...

Leer artículo

La Virgen en el mediodía Es mediodía. Veo la iglesia abierta. Es preciso entrar. Madre de Jesucristo yo no vengo a rezar. No tengo nada que ofrecer ni nada que pedir...

Leer artículo

Las glorias de María Nació en Marianella (Italia) en 1696. A los 17 años de edad se doctoró en Derecho Civil y Canónico, ejerciendo una brillante carrera como abogado, siendo considerado el mejor partido del reino de Nápoles...

Leer artículo

Santa Juliana de Cornillon Hacia el año 1050, cuando fue vencida la herejía de Berengario de Tours, que negaba la transubstanciación, se avivó la piedad popular con relación a la presencia real de Nuestro Señor Jesucristo en el Santísimo Sacramento del altar...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino