El Papa Francisco Ciudad del Vaticano.- Beatísimo Padre: Con el corazón lleno de gozo por la elección de Su Santidad como sucesor del Príncipe de los Apóstoles, nosotros, voluntarios y participantes de la campaña «El Perú necesita de Fátima», le manifestamos toda nuestra calurosa devoción y filiación espiritual. Imploramos a Nuestro Señor Jesucristo, de quien Su Santidad es ahora Vicario en la Tierra, que por la intercesión de María Santísima le colme de las gracias y el vigor necesario para conducir la barca de la Santa Iglesia en los tiempos actuales, caracterizados por tantas dificultades, pero también de grandes esperanzas. De rodillas a los pies de Su Santidad, le imploramos su Bendición Apostólica, En Jesús y María, El Director Lima, 14 de marzo de 2013
|
San Vicente FerrerEl Ángel del Apocalipsis |
|
Una de las más bellas miradas Hay mucha distinción en el rostro de la santa carmelita y en el conjunto de su cuerpo. Un rostro plácido, tranquilo y sereno... |
|
El maravilloso mundo de las flores de la Virgen Mientras que el hombre moderno busca la felicidad en la gratificación instantánea; hubo un tiempo en la cristiandad en que las personas creían que la felicidad provenía de una verdadera comprensión del orden del universo... |
|
El Monasterio de Rodilla Del castillo del Monasterio de Rodilla (construido en el siglo X, en la región de Burgos, España) apenas resta una torre sobre una elevación. Es innegable que el fotógrafo enfocó un ángulo que causa una impresión de heroísmo verdaderamente sublime... |
|
Eutanasia para recién nacidos Sin duda fue chocante e indignante la noticia sobre la proyectada legalización de la matanza de recién nacidos enfermos en Holanda... |
|
Tiempo de Navidad La grisácea claridad de este día invernal se desvanece pronto en la lejanía. Antes que cierre la noche, las luces de los escaparates iluminan la calle, creando una atmósfera cálida y acogedora. El rojizo resplandor de los farolillos se refleja en las ropas y el rostro de los transeúntes... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino