Palabras del Director Nº 123 - Marzo 2012 - Año XI

Estimados amigos:

Entre la variedad de temas abordados en este número, quiero destacar en la sección Ambientes, Costumbres, Civilizaciones, los extractos de una conferencia pronunciada por Plinio Corrêa de Oliveira el 22 de marzo de 1987, sobre el glorioso Patriarca San José. En efecto, el casto esposo de la Virgen María y padre legal de Jesús fue proclamado por el bienaventurado Pío IX, el 8 de diciembre de 1870, Patrono de la Iglesia Universal.

Algunas décadas antes, cuando el Perú iniciaba su vida independiente, el Congreso Constituyente de 1828, considerando «que los peruanos profesan particular devoción al glorioso San José, y que casi en todas las iglesias de la República se celebra su conmemoración un día cada mes», mediante ley del 14 de marzo, decretó se restableciera su fiesta de guardar y que asimismo: «El Congreso elige y toma por patrono de la República al glorioso San José, y la pone bajo su especial patrocinio». Posteriormente, en 1957, los Obispos del Perú recurrieron al Santo Padre para que «confirmase la elección del Celestial Patriarca como Patrono de la República Peruana», a lo cual Pío XII respondió declarando al «Patriarca San José, Esposo de la Virgen María, principal Patrono ante Dios de la Nación Peruana, con todos los honores y privilegios litúrgicos que corresponden a los Patronos de los lugares».

Noble patrocinio del descendiente directo del rey David para esta nobilísima nación que, sin embargo, vive tantas veces de espaldas a su memorable pasado y a su porvenir aún más glorioso.

Recordemos finalmente las palabras de León XIII en la Encíclica Quamquam Pluries, cuando señala que es una práctica saludable y verdaderamente laudable, consagrar el mes de marzo al honor del Santo Patriarca por medio de diarios ejercicios de piedad; o al menos, que antes del día de fiesta —19 de marzo— se celebre un triduo de oración.
¡San José, Patrono del Perú, ruega por nosotros!

En Jesús y María,

El Director

‹ San José, Patrono de la Iglesia El que quiera venir en pos de mí que se niegue a sí mismo ›
El que quiera venir en pos de mí que se niegue a sí mismo ›
‹ San José, Patrono de la Iglesia



Tesoros de la Fe N°123 marzo 2012


Contemplación. Algo mucho más fácil y natural de lo que se imagina
Nº 123 - Marzo 2012 - Año XI El que quiera venir en pos de mí que se niegue a sí mismo Costa Concordia, Titanic del siglo XXI: ¿presagio del fin de una época? Nuestra Señora del Rosario de Pompeya Contemplación Consideraciones sobre el Padrenuestro – V San Ruperto de Salzburgo Negar la existencia de Dios es inexcusable San José, Patrono de la Iglesia



 Artículos relacionados
Argentina erige el mayor monumento a la Virgen en América En la misma montaña donde se encontró la imagen original de la Virgen del Valle entre 1618 y 1620, en la provincia de Catamarca, fue inaugurada la mayor imagen de Nuestra Señora que existe en el mundo, a unos 5.900 metros de altura...

Leer artículo

¿Es lícito el matrimonio de un católico con alguien que no lo es? Para recibir la gracia sacramental del matrimonio no es necesario tener la intención expresa de recibir un sacramento; basta la intención de contraer un casamiento válido. Sin embargo, el matrimonio es un sacramento de los vivos, es decir, debe ser recibido en estado de gracia santificante, y quien se casa en estado de pecado mortal puede estar haciéndolo válidamente, aunque comete un sacrilegio...

Leer artículo

¿Deberíamos pedir a nuestros párrocos que reabran las iglesias? En vista de las limitaciones en el contacto social impuestas en relación con la pandemia de coronavirus, pregunto al ilustre sacerdote si la actitud radical de cerrar las iglesias puede considerarse correcta...

Leer artículo

Jesucristo, Rey de reyes y Señor de señores Roma reinaba entonces en el universo y Satanás reinaba en Roma. Bajo el nombre de Júpiter, de Mercurio, de Apolo, de Venus, de una infinidad de dioses y diosas, se hacía adorar en toda Europa. Tenía sus templos, sus altares, sus sacrificios, sus fiestas, sus juegos solemnes en que a veces diez mil gladiadores se degollaban unos a otros entre los aplausos de cien mil espectadores...

Leer artículo

El Evangelio de Judas y el proceso de “autodemolición” en la Iglesia La noticia sobre un viejo papiro de 1700 años dio la vuelta al mundo con gran orquestación publicitaria, sobre todo en abril pasado. Su contenido es tan ofensivo como falso: ¡Judas habría sido el discípulo perfecto del Redentor!...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino