Palabras del Director Nº 143 - Noviembre 2013 - Año XII
Estimados amigos:

En junio de 2012, Tesoros de la Fe trató un tema de gran actualidad: la cristianofobia, narrando las persecuciones a los cristianos en las naciones musulmanas. El presente Tema del Mes aborda esa misma cuestión, pero enfocada en los países comunistas y en el Occidente laico.

El martirio sufrido por los cristianos, tanto en el pasado como en la actualidad, en áreas dominadas por regímenes que propugnan el materialismo seudo científico, no es una novedad. En cambio, la persecución que se viene diseminando en los Estados occidentales secularizados, es algo nuevo. Se trata de una aversión a los valores del cristianismo mucho más sutil y propicia para subvertir nuestra fe.

A partir de la década de 1980, invocando el principio de la “no discriminación” y de una nueva interpretación de la doctrina de los Derechos Humanos, las democracias occidentales vienen caminando aceleradamente hacia un régimen “multicultural”.

Constituye, pues, una flagrante contradicción decir que estamos en la más tolerante de todas las eras de la historia. Es precisamente lo contrario: se trata de la “dictadura del relativismo”, duramente reprendida por Benedicto XVI.

Tal “dictadura del relativismo” es la forma más cruel de persecución religiosa, pues impone a los católicos una “actitud de apertura” para tolerar estilos de vida en conflicto con la ley natural y divina.

¿Cuál es la posición del verdadero católico frente a esta trágica situación? Reaccionar y defender por todos los medios legales nuestros derechos, sobre todo los derechos de Dios y de la Santa Iglesia.

Les deseo a todos una esclarecedora y provechosa lectura de esta candente materia.

En Jesús y María,

El Director

Tranquilidad del orden, excitación en el desorden La familia, el matrimonio y el derecho natural
La familia, el matrimonio y el derecho natural
Tranquilidad del orden, excitación en el desorden



Tesoros de la Fe N°143 noviembre 2013


Cristianofobia: un capítulo insidioso La persecución a los católicos desencadenada por la pérfida Revolución anticristiana
Nº 143 - Noviembre 2013 - Año XII La familia, el matrimonio y el derecho natural Frente a la actual persecución anticatólica:¿resistir o dejar de actuar? San Gregorio Taumaturgo ¿Cómo nuestras oraciones pueden interceder por los difuntos? El nombre de Jesucristo y la previsión de la muerte de San Pedro Tranquilidad del orden, excitación en el desorden



 Artículos relacionados
El Monasterio de Rodilla Del castillo del Monasterio de Rodilla (construido en el siglo X, en la región de Burgos, España) apenas resta una torre sobre una elevación. Es innegable que el fotógrafo enfocó un ángulo que causa una impresión de heroísmo verdaderamente sublime...

Leer artículo

Concordancias entre los secretos de La Salette, de Fátima y la devoción a la Divina Misericordia Tanto en las apariciones de La Salette (1846) como en Fátima (1917), y en las revelaciones a santa Faustina Kowalska (1931-38), destaca en primer lugar la denuncia del deplorable estado moral del mundo, en el ámbito civil y eclesiástico...

Leer artículo

El triunfo de Jesucristo por la Eucaristía Christus vincit, regnat, imperat: ab omni malo plebem suam defendat—“Jesucristo vence, reina, impera; Él libre a su pueblo de todo mal”. El Papa Sixto V hizo grabar estas palabras en el obelisco que se levanta en medio de la plaza de San Pedro en Roma...

Leer artículo

San Cipriano de Cartago No disponemos de mayor información sobre los primeros años y la juventud de san Cipriano (Thascius Caecilius Cyprianus). Nacido hacia el año 210 en Cartago, metrópoli romana del norte de África, fue profesor de retórica antes de su conversión. Célebre orador y polemista, poseía una fortuna considerable y fue sin duda senador en su ciudad...

Leer artículo

La genuflexión ante el Santísimo Sacramento La vida civil y social —y no digamos la militar o deportiva— está llena de signos de veneración. Y, ¿cómo no vamos a venerar también con el cuerpo a Jesús Sacramentado?...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino