Palabras del Director Nº 152 - Agosto 2014 - Año XIII

Estimados amigos:



Durante dos mil años la parábola del hijo pródigo —narrada por San Lucas (15, 11-31)—, ha servido de constante motivo de inspiración a pintores, escritores y oradores sacros. Pues en ella, Nuestro Señor Jesucristo desvela una de las características más intrincadas del alma humana.

Cuántas veces se repite el caso de una persona, que habiendo caído en lo más sórdido del pecado, finalmente renuncia al mal y se abre a la gracia de Dios. Es una María Magdalena, un Saulo de Tarso, un Agustín de Hipona. Son las resurrecciones de alma a las que las naciones también son proclives.

“Fue por cierto un gran momento, en la vida del hijo pródigo —comenta a este respecto Plinio Corrêa de Oliveira—, aquel en que su espíritu embotado por el vicio adquirió nueva lucidez, y su voluntad nuevo vigor, en la meditación de la situación miserable en que cayera, y de la torpeza de todos los errores que lo habían conducido fuera de la casa paterna. Movido por la gracia, se encontró, con más claridad que nunca, ante la gran alternativa. O arrepentirse y volver, o perseverar en el error y aceptar sus consecuencias hasta el más trágico final. (...) Se dio el embate interno. Él escogió el bien. Y el resto de la historia lo conocemos por el Evangelio”.

Pensando en nuestros exigentes lectores y con el fin de ahondar en tan delicada cuestión, hemos escogido como Tema del Mes un inspirado opúsculo del P. Mariano Purroy Remón, sacerdote carmelita español, titulado Utilidades del Pecado. Autor prolífico, entre sus obras se destacan las que escribió sobre Santa Teresa de los Andes, de quien fuera vicepostulador de su causa. Estamos seguros de que nadie, al leer este texto, dejará de sentir su fe tonificada y su alma aligerada.



En Jesús y María,

El Director

Museos: ¿osarios de la cultura? Los objetos preciosos y la doctrina católica
Los objetos preciosos y la doctrina católica
Museos: ¿osarios de la cultura?



Tesoros de la Fe N°152 agosto 2014


El Hijo Pródigo
Nº 152 - Agosto 2014 - Año XIII Los objetos preciosos y la doctrina católica Utilidades del pecado Nuestra Señora de las Gracias de Torcoroma Aspectos fundamentales de la nobleza en una civilización cristiana Deterioro moral del mundo moderno Museos: ¿osarios de la cultura?



 Artículos relacionados
Moderación, la gran exageración de nuestra época RESUMAMOS EN DOS PALABRAS nuestro artículo anterior. La exageración es un defecto que puede corromper cualquier virtud. El amor a la patria, por ejemplo, es una cualidad, pero la estatolatría es un defecto. La justicia también es una cualidad, pero su exageración puede transformarla en dureza y hasta en crueldad. La intransigencia es una virtud, pero si es llevada al exceso puede llegar al sectarismo. Y así en adelante...

Leer artículo

¿Cómo un Dios tan bueno permite los sufrimientos de la guerra? ¿Cómo un Dios tan bueno permite los sufrimientos de la guerra?...

Leer artículo

La vida del Divino Salvador comenzó en medio de afrentas Jesucristo en su Encarnación, en su Natividad y en toda su vida aceptó voluntariamente ser anonadado por otros...

Leer artículo

Confesiones y reprimendas, narradas por la hermana Lucía Pasando, una de las tardes de domingo, por delante de su casa, con Francisco y Jacinta, [mi madrina] nos llamó diciendo...

Leer artículo

El Picaflor Cierta vez, en la terraza de una hacienda donde me encontraba, un picaflor se detuvo de repente en el aire y comenzó a sorber el néctar de las flores de una enredadera. Succionaba de flor en flor...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino