|
Jean Béraud, 1889, Museo Carnavalet, París Felipe Barandiarán
Esta pastelería alsaciana, salón de té, que existía en la rotonda de los Campos Elíseos, en París, jugó un papel importante en la vida social de la Belle Époque. La delicadeza de sus dulces y masas, exquisitos al paladar, la naturalidad del ambiente, la distinción acogedora y el buen gusto, la convertían en punto de reunión para un encuentro informal, un intercambio de confidencias o un simple descanso en el paseo. De pie, en el mostrador, dos amigas charlan mientras mordisquean unas galletas. Más allá, un muchacho vestido de marinero, con su quepis en la cabeza, señala la golosina que sus ojos codician. En un primer plano, a la derecha, una camarera llena una copa, con lo que parece ser vino dulce, para una de las señoritas que conversan en torno a la clásica mesa redonda, con tablero de mármol. Sentado, muy formal, el caniche (poodle, en inglés) observa con atención el éclair (relámpago, en castellano) de café que se come su ama. Congele la imagen por unos instantes y observe los gestos. ¿No es verdad que destilan serenidad, compostura, distinción? El espacio del salón se multiplica en el reflejo de los grandes espejos. La lámpara de bronce en el techo, los remates dorados de las molduras, las botellas de los estantes, las fuentes con pastelitos y mazapanes sobre las mesas de mármol, crean un ambiente de buen gusto y sosiego, libre de la presión y frenesí del trabajo. Vemos aquí una forma de concebir la civilización que los restaurantes de comida rápida derrocarán, un siglo después, dando la espalda a esta dulzura de vivir.
|
La Ascensión Gloriosa entrada de Jesús a los cielos |
|
“Donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia” (Rom 5, 20) ¿No se diría que el enemigo está más fuerte que nunca, y que nos aproximamos de aquella era, soñada por los iluministas hace tantos siglos, de naturalismo científico crudo e integral, dominado por la técnica materialista... |
|
¿Condena la Iglesia Católica los horóscopos y las prácticas supersticiosas? La pregunta de mi interlocutor es muy pertinente, porque cuando la fe entre los fieles declina, las supersticiones en la sociedad aumentan automáticamente... |
|
Reflexiones sobre el pavo real Mirando un par de pavos reales, pensé lo siguiente: estas aves, tan superiores al hombre por algún aspecto, pero tan inferiores por todos los demás, sugieren que hagamos esta comparación... |
|
En ningún caso es lícito inducir a otro a pecar En una sociedad paganizada como la actual, el bien y el mal coexisten —por desgracia, con un mayor predominio del mal— como en la parábola de la cizaña y el trigo... |
|
Santa María Francisca de las Cinco Llagas Vamos a presentar este mes la vida de una santa que, a pesar de ser una gran mística y con especial fama de milagrosa, es poco conocida en América Latina... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino