|
ESTAMOS ACOSTUMBRADOS a llamar "limosna" a dar unos cuantos centavos a un pordiosero sentado a la puerta de una iglesia, pero ese no es el sentido original. Limosna es cualquier ayuda que damos a una persona que tiene cualquier tipo de necesidad, por amor a Dios. Es la concreción de la caridad fraterna. Nos quedamos con frecuencia en las más obvias obras de caridad material: dar de comer al hambriento y de beber al sediento, vestir al desnudo, etc., y nos olvidamos de las demás. Es obra de caridad también: enseñar al que no sabe, corregir al que yerra, aconsejar al que lo necesita, apoyar al que vacila ante la tentación, consolar al triste, soportar las debilidades del prójimo, orar a Dios por vivos y muertos, y en general: dar su tiempo, su atención y su apoyo moral. Orar por los demás y ofrecer sacrificios por ellos, esforzarse por darles, humildemente, buen ejemplo, son obras de caridad fraterna excelentes, y están al alcance de todos. Y se prestan menos a la vanidad ostentosa. Es por eso que podemos decir que la más importante de las obras de caridad es el apostolado: llevar a Cristo a los hombres y a los hombres a Cristo, hacerles conocer su nombre y apoyarlos en su lucha por ser fieles y por responder mejor a las gracias que reciben de Dios, especialmente a la gracia de una vocación superior. Mons. Oscar Alzamora Revoredo, Guía introductoria para la vida espiritual, Lima, 1994, p. 29.
|
Santa Teresa de Jesús V Centenario de su nacimiento (1515-2015) |
|
San Ildefonso de Toledo El padre Ribadeneyra, discípulo y biógrafo de san Ignacio de Loyola, llama a san Ildefonso —cuya fiesta conmemoramos el día 23 de enero— “luz de España, espejo de santos prelados, gloria de su Iglesia, ornamento de su patria y devotísimo capellán de la Virgen Nuestra Señora”... |
|
¿Cómo rezar bien el rosario en honor a la Virgen María? El fervor de nuestra plegaria, y no precisamente su duración, es lo que agrada a Dios y le gana el corazón. Una sola avemaría bien dicha es más meritoria que ciento cincuenta mal dichas... |
|
Quien no se encoleriza cuando lo exige la razón, peca Podemos entender la ira de dos modos. Primero, como un simple movimiento de la voluntad por el que se inflige una pena no por pasión, sino por un juicio de la razón... |
|
El sacrificio indispensable El sacrificio que se exige a la generación actual no es el de la sangre; la muerte no es el supremo peligro al que tiene que enfrentarse el joven de hoy, sino la vida misma... |
|
La verdadera caridad Existe una tendencia a mostrar la caridad como si fuera la virtud por la cual se busca sólo aliviar los sufrimientos del cuerpo. Nuestro Señor enseñó que primero se debe amar a Dios y, en segundo lugar, al prójimo como a uno mismo. ¿Dónde está el equilibrio?... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino