Estimados amigos: A lo largo de su existencia, esta revista se ha destacado en la difusión y defensa de las excelsas cualidades de María Santísima y propagado intensamente su devoción. Una de sus secciones, la Página Mariana, se dedica especialmente a manifestaciones y apariciones de la Madre de Dios en todo el mundo. En la presente edición, como Tema del Mes, publicamos una visión de conjunto de los privilegios de la Virgen Santísima y del culto de hiperdulía que le es debido. Se lee en el Libro del Eclesiástico (24, 3): “Yo salí de la boca del Altísimo, primogénita de todas las criaturas”. Claro está que esta frase —aplicada a María como explica el referido artículo— no significa que Ella “estaba en Dios con su ser natural, sino con su ser ideal, por el amor que Dios le tenía, por el deseo que tenía de formarla, por la elección que hacía de ella para Madre de su Hijo. Ella no tenía vida en sí misma, sino estaba viva en Dios, por Jesucristo, de la cual sería Madre”. Para considerar a María en la visión de las Sagradas Escrituras, es necesario analizar la realidad de su elección por parte de Dios en toda su extensión: en los siglos que precedieron al nacimiento de la Virgen Santísima, en su vida terrena, en la devoción de los fieles, en sus diversas apariciones y como Medianera de todas las gracias y Corredentora del género humano. Siendo esta devoción considerada por muchos santos como señal de los predestinados, pedimos a Nuestra Señora que este artículo sea del mayor provecho para nuestros lectores, como un auxilio para que crezca en todos la devoción a esta obra maestra de la Creación que es la Santísima Virgen. Deseándoles una grata lectura, me despido. En Jesús y María, El Director
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Obra Maestra de la Creación Bella como la luna, resplandeciente como el sol |
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La familia, el matrimonio y el derecho natural La familia, célula primera y vital de la sociedad, no es una creación del derecho ni de la ley, sino obra de Dios, y propia de la naturaleza humana. Dios creó al varón y a la mujer y les mandó “crecer y multiplicarse” (Gén 1, 28)... |
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La perfecta alegría Iban una vez San Francisco y el hermano León caminando en tiempo de invierno. ¿En qué está la perfecta alegría? preguntó el fraile, a lo que el santo vino a responder con un curioso pero ilustrativo ejemplo... |
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Beato Esteban Bellesini Alegre, saludable, aplicado, piadoso, Luis pasó su infancia y parte de la adolescencia junto a sus padres, cursando sus estudios en las escuelas locales... |
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El ángel de la guarda, nuestro verdadero amigo San Bernardo extasiado a propósito de los ángeles exclama: “¡Qué maravilla!”. Y, en seguida, demuestra su entusiasmo por la acción de los ángeles: “Cristianos, ¿podéis creerlo? Los espíritus celestiales no solo son los ángeles de Dios, sino también los ángeles de los hombres... |
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Milagro del testigo resucitado Reveló Dios a Antonio, cuando estaba predicando en Padua, el peligro en que se hallaba su inocente padre, el mismo día en que había de ejecutarse la sentencia. Se quedó “suspenso” —dicen las crónicas— y apareció en Lisboa, abogando en el tribunal de los jueces... |
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