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Monseñor JOSÉ LUIS VILLAC Pregunta Tengo algunas dudas para las cuales busqué respuesta en libros y páginas católicas en internet, pero no encontré nada al respecto: 1) La primera trata del destino de nuestro ángel de la guarda después de la muerte de uno: ¿vuelve al cielo o pasa a ser ángel de la guarda de otra persona que nace?; 2) ¿nuestro ángel de la guarda tiene influencia para evitar que cometamos pecados?; y, 3) ¿es verdad que así como existe un ángel de la guarda para cada persona, hay también un demonio específico para acompañar y tentar a cada uno? Respuesta
Interesantes preguntas, que ciertamente despertarán también la curiosidad de otros lectores de Tesoros de la Fe . Curiosidad espiritual sana, que concierne a los santos misterios de nuestra religión y que, por lo tanto, eleva las almas a Dios. Salvedades preliminares Los ángeles son citados numerosas veces en la Sagrada Escritura, en circunstancias diversas y muchas de ellas de primera importancia. Número de ángeles supera la multitud de los seres materiales La primera afirmación sorprendente de santo Tomás que aducimos para responder a las preguntas del lector, es que ¡el número de ángeles supera la multitud de los seres materiales! Afirma él: Las luces primordiales del ángel de la guarda y del hombre Según la vía abierta por santo Tomás, nos aventuramos a otra hipótesis teológica, que pasamos a exponer. ¡Nos parece una hipótesis muy bonita! En este caso, también es razonable suponer, que terminada la existencia terrena de un hombre, su ángel conduzca su alma al cielo, ya sea inmediatamente o cuando este termine su período de purificación en el purgatorio. Y en el cielo glorificarán a Dios según la luz primordial que les es afín. En cuanto a los que son condenados al infierno, su ángel los reprobará por su mala conducta y rechazo de Dios, y por no haber seguido sus inspiraciones, dejando que los demonios de la perdición —a quienes ellos dieron oídos— los agarren y los lleven al fuego eterno… La existencia de los ángeles de la guarda es una verdad de fe Acabamos de mostrar cómo ciertas tesis a respecto de los ángeles son deducciones hechas por santo Tomás o autores que lo precedieron, enriquecidas después por otros que le siguieron. Pero la existencia de los ángeles de la guarda está fundamentada en varios pasajes de la Sagrada Escritura y por tanto constituye una verdad de fe. Para no multiplicar las citaciones, nos limitamos a una muy conocida. Cuando Jesús advirtió a sus discípulos contra la gravedad del escándalo a los pequeños — “al que escandalice a uno de estos pequeños que creen en mí, más le valdría que le colgasen una piedra de molino al cuello y lo arrojasen al fondo del mar” (Mt 18, 6)— poco después añadió: ¿Existen los “demonios de la perdición”? Satanás acompaña con atención y odio el modo de obrar de Dios. Viendo que el Creador dispuso a un ángel bueno para acompañar a cada hombre que viene a este mundo, se puede suponer que él haga lo mismo en sentido contrario. En respaldo de esta tesis puede ser alegada la advertencia de san Pablo:
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La Virgen Negra de París Nuestra Señora de la Buena Liberación |
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San José, Patrono de la Iglesia Del mismo modo que Dios constituyó al otro José, hijo del patriarca Jacob, gobernador de toda la tierra de Egipto para que asegurase al pueblo su sustento, así al llegar la plenitud de los tiempos... |
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En ningún caso es lícito inducir a otro a pecar En una sociedad paganizada como la actual, el bien y el mal coexisten —por desgracia, con un mayor predominio del mal— como en la parábola de la cizaña y el trigo... |
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Los Santos Reyes Magos Si los pastores de Belén fueron los primeros en adorar al Niño Dios y representaron a Israel entero en el establo, era justo y conforme a los designios providenciales que el mundo pagano tuviera también y sin demora a sus representantes al lado de Aquel que traía la paz para todos los hombres sin excepción... |
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¿Es lícito el matrimonio de un católico con alguien que no lo es? Para recibir la gracia sacramental del matrimonio no es necesario tener la intención expresa de recibir un sacramento; basta la intención de contraer un casamiento válido. Sin embargo, el matrimonio es un sacramento de los vivos, es decir, debe ser recibido en estado de gracia santificante, y quien se casa en estado de pecado mortal puede estar haciéndolo válidamente, aunque comete un sacrilegio... |
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El rosario en la cárcel Si tía Olimpia tenía motivos para llorar, el administrador de Ourem se encontraba, en cambio, complacido sumamente con el éxito de su atrevido plan para secuestrar a los niños. Le proporcionaba cierto placer burlón el imaginarse a toda la multitud creyente y necia esperando en Cova da Iría una exhibición en la que los principales actores no aparecían... |
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