|
Líneas suaves y leves que respetan las reglas de la transición y de la armonía PLINIO CORRÊA DE OLIVEIRA
Lo que salta a primera vista en la fotografía superior del palacio de Luxemburgo es la linda curva de la balaustrada. Se mira hacia ella y se tiende a sonreír, casi como quien agradece el placer que proporciona esta curva fuerte y amable.
En el centro del edificio, donde se encuentra la parte más vigorosa, se destacan altas columnas. Pero todo tan simétrico como un rostro humano, en que un lado repite al otro. Mirando los dos lados iguales del edificio, la persona siente en el fondo del alma una armonía, que viene del hecho de que el cuerpo humano está también compuesto de dos partes iguales. Una repite a la otra, y así nos sentimos agradablemente en casa viendo los dos lados del edificio.
|
El Mensaje de Fátima Ese desconocido del gran público |
|
El pan nuestro de cada día A diversos títulos el pan puede ser considerado el alimento por excelencia. En muchos lugares es la base de la alimentación. Por eso rezamos: “Danos hoy nuestro pan de cada día”, aunque ahí el vocablo signifique el alimento en general. Mucho más significativo es el hecho... |
|
Se necesitan Babettes El personaje del título es una joven francesa que, obligada a huir de la guerra, va a parar a una aldea en Dinamarca, notable por su protestantismo rígido y puritano... |
|
Preciosas tradiciones navideñas Desde la primera noche de Navidad, el nacimiento de Jesús abre espacios de luz y de alegría, incluso en medio de la oscuridad y la tristeza... |
|
Hacen falta apóstoles «amantes de la Eucaristía» Ministros del Señor, para quienes el Tabernáculo ha permanecido mudo, la piedra de la consagración fría y la Hostia sagrada memorial respetable pero casi inerte, nosotros somos la causa de que las almas no se hayan apartado de sus malos caminos... |
|
El milagro del Vístula y la Asunción de la Virgen La Asunción de la Virgen fue confirmada como dogma de fe por el Papa Pío XII, en la Constitución Apostólica Munificentissimus Deus, el 1º de noviembre de 1950... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino