Palabras del Director Noviembre de 2017 – Año XVI

Estimados amigos:

El culto a los antepasados ha sido desde tiempos inmemoriales una de las características de nuestra religiosidad. En el siglo XVI, con la llegada de los primeros evangelizadores, hubo que corregir muchos excesos. Pero con la sólida implantación de la fe católica, la veneración a los fieles difuntos alcanzó su plenitud. Son incontables, por ejemplo, las cofradías que se establecieron durante el Virreinato del Perú con ese fin.

La costumbre de encargar misas en sufragio de las almas de los fallecidos se ha mantenido con fuerza a lo largo de los siglos. Perduran los responsos y las visitas a los cementerios, a pesar del crecimiento desmedido de nuestras urbes, particularmente durante el feriado del 1º de noviembre, festividad de Todos los Santos.

En cuanto a las exequias y los lutos, las formas han variado con los años. Ya no se entierra en las criptas de los templos como antaño, cada vez menos en los nichos agrupados en cuarteles de los cementerios modernos y se van generalizando los camposantos jardines de estilo norteamericano.

A causa de la dictadura de la moda se van abandonando asimismo los rigores del luto, menos negro y periodos cada vez más cortos. Las viudas ya no lo llevan hasta su muerte y como mucho hasta la misa de año. El cuerpo sin vida del difunto es arreglado en una funeraria, pero ya no se le vela en su hogar sino en un velatorio. Los carros mortuorios han cambiado… ya no hay caballos ni carruajes, ni una limusina negra. Existe una indudable tendencia a lo festivo, difícil de comprender.

Y en todos estos vaivenes de la muerte ha irrumpido la cremación, de la que tanto se ha abusado, al punto de mover a la Congregación para la Doctrina de la Fe a publicar una Instrucción al respecto, Ad resurgendum cum Christo.

Precisamente estampamos aquí el artículo “Cremación: indicio de la actual descristianización”, que atrapará el interés y servirá de segura orientación a nuestros lectores.

En Jesús y María,

El Director

Capítulo 14: “Rusia habrá extendido ya sus errores por el mundo” Oración a Nuestra Señora de Fátima compuesta en 1927
Oración a Nuestra Señora de Fátima compuesta en 1927
Capítulo 14: “Rusia habrá extendido ya sus errores por el mundo”



Tesoros de la Fe N°191 noviembre 2017


Conmemoración de los Fieles Difuntos Gradual descristianización de las costumbres
Capítulo 13: Devoción reparadora al Inmaculado Corazón Capítulo 14: “Rusia habrá extendido ya sus errores por el mundo” Noviembre de 2017 – Año XVI Oración a Nuestra Señora de Fátima compuesta en 1927 Cremación: indicio de la actual descristianización ¿Se debe dar crédito a toda y cualquier aparición de Nuestra Señora? Imagen Peregrina de Nuestra Señora de Fátima



 Artículos relacionados
El noble francés El noble francés rivaliza en arrojo con los más valientes hidalgos europeos...

Leer artículo

Ideología de género inspira los manuales escolares franceses El Ministerio de Educación de Francia introducirá, a partir de setiembre, en las clases de ciencias naturales de secundaria, la llamada teoría de género que niega la diferencia biológica entre los sexos masculino y femenino. En el capítulo titulado “¿Convertirse en hombre o mujer?” considera que la identidad masculina y femenina es una simple orientación...

Leer artículo

Sobre el uso del agua bendita Entre los sacramentales, el agua bendita ocupa un lugar destacado. El uso del agua como medio de purificación ha estado presente desde los albores del pueblo elegido...

Leer artículo

San Antonio de Padua Cuando estuve en Padua, Italia, visité la famosa Basílica de San Antonio. Recuerdo haber visto, en una columna de su interior, el cuadro de un fraile franciscano robusto, fuerte...

Leer artículo

San José de Calasanz ue con sorpresa que los habitantes del palacio del nobilísimo D. Pedro de Urgel, barón de Peralta de la Sal, en la católica España, vieron en 1561 a su hijo de cinco años de edad, corriendo por la casa armado con un puñal, que había tomado de la panoplia paterna, detrás de algo. ¿De qué? Se preguntaron a sí mismos...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino