Es mediodía. Veo la iglesia abierta. Es preciso entrar. Madre de Jesucristo yo no vengo a rezar. No tengo nada que ofrecer ni nada que pedir. Vengo solamente, madre, para miraros. Miraros, llorar de felicidad, saber esto, Que soy vuestro hijo, y que aquí estáis. Solo por un momento mientras todo se detiene. Mediodía. Estar con vos, María, en el lugar en que estáis. No decir nada, pero solamente cantar porque se tiene el corazón colmado, Como el mirlo que sigue en idea en sus espacios de canciones repentinas. Porque eres bella, porque eres inmaculada, La mujer en la gracia al fin restituida. La criatura en su honor primero y en su final ensanchamiento, Tal como ha salido de Dios en la mañana de su esplendor original, Intacta, inefablemente porque eres la madre de Jesucristo. Que es la verdad entre vuestros brazos y la sola esperanza y el solo fruto. Porque eres la mujer, el Edén de la antigua ternura olvidada, Cuya mirada encuentra el corazón de súbito y hace brotar las lágrimas acumuladas. Porque me has salvado, porque has salvado a Francia, Porque ella también como yo, por vos, fue esta cosa en la que se piensa, Porque en la hora en que todo crujía, fue entonces que interviniste, Porque has salvado a la Francia, una vez más, Porque es mediodía, porque estamos en este día de hoy, Porque estás aquí para siempre, simplemente porque eres María, simplemente porque existes, ¡Madre de Jesucristo, recibid nuestras gracias!
Paul Claudel (1868-1955), La Vierge à midi, in “Letras”, nº 2, Santiago, 1930.
|
Una promesa, una esperanza Basílica de la Madonna de Monte Bérico |
|
San José de Pignatelli y Moncayo Séptimo de los ocho hijos del príncipe Antonio Pignatelli y de la marquesa Francisca Moncayo, de la rama española de una nobilísima familia del reino de Nápoles... |
|
El Reinado Social del Corazón de Jesús La idea de la reconquista, no apenas de las almas, sino de la sociedad entera para Cristo, siempre estuvo presente en la devoción al Sagrado Corazón. De ahí la expresión corriente de Reinado Social del Corazón de Jesús, para significar su dominio sobre los grupos sociales, desde la familia, su célula inicial, hasta el mayor de ellos, el Estado. Es un complemento de su reinado al interior de las conciencias... |
|
El Sol, espejo de Dios Compuesto por una masa de gases en fricción, que generan altísimas temperaturas, no tiene pensamiento, ni conocimiento, ni plan. Arde sin cesar, pero es indiferente a todo y continúa su ciclo... |
|
El poder de San José Tomé por abogado y señor al glorioso San José y me encomendé mucho a él. Vi claro que, tanto de esta necesidad como de otras mayores, de perder la fama y el alma, este padre y señor mío me libró mejor de lo que yo lo sabía pedir... |
|
Fin del pensamiento e igualdad entre hombres y animales El gusto y la capacidad de pensar hasta ahora fueron característicos de todas las culturas y civilizaciones. Ese deseo de pensar y la valoración del raciocinio humano está siendo puesto en jaque por una nueva corriente de filósofos, académicos y pensadores que está encontrando eco en los medios de comunicación y —paradójicamente— en centros de pensamiento de izquierda... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino