El genio de San Agustín se puede palpar a cada instante en la lectura de sus «Confesiones», obra magistral que le ha valido a este Doctor de la Iglesia un reconocimiento universal, y cuyas ediciones se han multiplicado a lo largo de los siglos, convirtiéndolo en texto clásico de la literatura cristiana. Pero más que una espléndida autobiografía, este libro es una maravillosa proclamación de fe, como se aprecia en el siguiente trecho que hemos seleccionado para deleite de nuestros amigos. ¿Qué eres, pues, Dios mío? ¿Qué eres, vuelvo a preguntarte, sino el Señor Dios? Porque, ¿quién es Dios fuera del Señor, quién es Roca fuera de nuestro Dios? (Sal. 18, 2). Excelentísimo, buenísimo, poderosísimo, todo poderosísimo, muy misericordioso y justo, muy escondido y presente, muy hermoso y fuerte, estable e incomprensible, inmutable pero que lo cambia todo, nunca nuevo y nunca viejo, renovador de todas las cosas, Tú llevas a los soberbios hasta su desgracia, sin que se den cuenta, siempre actuando y siempre quieto, siempre recogiendo y nunca necesitando; siempre sosteniendo, llenando y protegiendo; siempre creando, alimentando y perfeccionando; buscando sin necesitar nada. Amas sin apasionarte, tienes celos y estás tranquilo, te arrepientes y no te pesa, te irritas y no pierdes la calma, cambias tus obras pero no cambias de parecer. Recoges lo que encuentras y nunca has perdido nada; y nada te falta y sin embargo te alegran las ganancias; y sin ser jamás avaro, exiges los intereses. Se te presta para que te consideres deudor, pero ¿quién tiene algo que no sea tuyo? ¿Y cómo resumir todo cuanto he expresado de Ti, Dios mío, vida mía, mi santa dulzura? ¿Qué puede decir cualquiera cuando habla de Ti? ... Sin embargo, ¡ay de los que no hablan de Ti: son mudos que hablan demasiado! * San Agustín, Confesiones, Ceta, Iquitos, 2003, Libro I, Invocación, § 4, pp. 3-4.
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La Virgen de la Antigua |
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Capítulo 7: Un secreto y un milagro Si las dos apariciones precedentes habían provocado las burlas de algunos, la curiosidad de muchos, y suscitado mociones de fe y piedad en otros, el anuncio que los videntes hicieron tras la tercera aparición tuvo el efecto de una bomba... |
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Confianza absoluta en la Santísima Virgen, que destruyó todas las herejías El inefable Dios, cuya conducta es misericordia y verdad, cuya voluntad es omnipotencia y cuya sabiduría alcanza de un extremo a otro con fortaleza y dispone suavemente todas las cosas... |
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¿Con la abstinencia de carne la Iglesia favorece el veganismo? La disciplina actual de la Iglesia latina impone a los fieles “abstenerse de comer carne y ayunar en los días establecidos por la Iglesia” (Catecismo de la Iglesia Católica, nº 2043)... |
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San Cesáreo de Arlés San Cesáreo de Arlés es probablemente el santo de los siglos V y VI más estudiado y sobre el que existe una bibliografía más abundante en nuestros días. Según Compitum —un sitio web dedicado a investigaciones y novedades sobre la Antigüedad romana y la latinidad— Cesáreo fue “un hombre lleno de fuego, un predicador incansable, el más prolijo del mundo latino después de san Agustín”... |
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