stimados amigos: Entre la Iglesia y el Estado: ¿unión o separación? Plantear tal problema es lo mismo que inquirir por la pertinencia de la unión entre el alma y el cuerpo. Es evidente que el cuerpo sin el alma no subsiste, muere y se descompone. León XIII nos responde de forma concisa: “La Iglesia sin el Estado es un alma sin cuerpo. El Estado sin la Iglesia es un cuerpo sin alma”. Debido al relativismo de los tiempos modernos, hasta los principios más evidentes están siendo erosionados, discutidos, negados y olvidados. Así, la doctrina católica sobre la unión entre la Iglesia y el Estado es permanentemente cuestionada por los partidarios del laicismo. Por ello, el asunto es de vital importancia para los católicos, pues en la actualidad no faltan quienes predican la imposición del Estado laico, el divorcio entre la Iglesia y el Estado, la supresión de la enseñanza religiosa y de las oraciones en las escuelas, la eliminación de los días festivos en el calendario y la remoción de los símbolos católicos de lugares públicos. En el presente Tema del Mes se demuestra cómo el orden espiritual no tiene nada de contradictorio con el orden temporal; sino que más bien, deben complementarse armoniosamente, como ocurre con el alma y el cuerpo. Esto no significa que al defender en tesis la unión entre la Iglesia y el Estado, la anhelemos en la práctica hoy en día. El régimen de unión para los poderes espiritual y temporal es el ideal; pero dadas las circunstancias concretas de nuestros días, tal régimen podría generar en muchos casos problemas aún más graves a la sociedad humana. Roguemos a la Divina Providencia para que suscite las condiciones necesarias a fin de que una efectiva y feliz unión entre la Iglesia y el Estado pueda darse de modo fructuoso. Lo que por cierto ocurrirá con el triunfo del Inmaculado Corazón de María, profetizado en Fátima. En Jesús y María, El Director
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Las relaciones entre la Iglesia y el Estado A la luz de la doctrina católica |
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Aspectos nobles y grandiosos de la noche Un modo trivial de considerar las horas del día es de acuerdo con las necesidades de nuestro cuerpo, y así se dice comúnmente que la mañana es la hora en que las personas se levantan y inician su trabajo; el mediodía, aproximadamente la hora en que almorzamos; y en la noche se duerme, se descansa... |
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El ángel de la guarda, nuestro verdadero amigo San Bernardo extasiado a propósito de los ángeles exclama: “¡Qué maravilla!”. Y, en seguida, demuestra su entusiasmo por la acción de los ángeles: “Cristianos, ¿podéis creerlo? Los espíritus celestiales no solo son los ángeles de Dios, sino también los ángeles de los hombres... |
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Monseñor Schneider sale en defensa de los títulos de María El 4 de noviembre de 2025, el Dicasterio para la Doctrina de la Fe publicó una nota doctrinal titulada Mater Populi Fidelis, en la cual rechaza explícitamente el uso del título mariano de “Corredentora”. El documento afirma que su uso es “siempre inapropiado”, con el argumento de que podría oscurecer la única mediación de Cristo... |
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San José, Patrono de la Iglesia Del mismo modo que Dios constituyó al otro José, hijo del patriarca Jacob, gobernador de toda la tierra de Egipto para que asegurase al pueblo su sustento, así al llegar la plenitud de los tiempos... |
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Notre Dame de París, la luz y las llamas En el lejano tiempo en que la reforma litúrgica impuesta por el Concilio Vaticano II encontraba adeptos ardientes, la celebración de la misa fue adquiriendo un tono festivo, con canciones nuevas y sermones optimistas, en medio de deplorables representaciones escénicas. Todo hecho a medida para que la misa perdiera su contenido de misterio... |
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