Felipe Barandiarán Frente a un libro de coro, abierto de par en par sobre el facistol, el viejo maestro dirige con autoridad las angelicales voces de los niños. Visten un roquete amplio sobre túnica roja. Siguen con atención las partituras que sostienen en sus manos. Al fondo, de espaldas, distinguimos el ligero movimiento de la silueta de ese virtuoso Maese Pérez, que da voz y vida propia a los brillantes tubos del órgano. De frente hacia nosotros, un violonchelo y un contrabajo aúnan sus notas, como brasas en la hoguera, aportando dulzura y calor a la melodía. El hombre del fagot nos mira, sin apartar de sus labios la boquilla. A su lado, impasible, el músico del oboe. Las tiernas melodías, Villancicos quizá, si se trata de la noche de Navidad, envuelven el ambiente como lo hace el incienso en la nave de la iglesia. El tiempo parece haberse detenido. Los ancianos clérigos que vemos de lado, sentados en las estalas, asisten perdidos en sus pensamientos. Están embebidos por la ternura un tanto lírica de las músicas navideñas, de las que aflora una cierta compasión. Y, en medio de lo festivo… sienten una nota de discreta tristeza, por el frío y la pobreza en que nace el Niño Dios. Discreta tristeza que se proyecta en la cruz que ven alzarse ante sus ojos. He ahí el equilibrio del espíritu católico: ni alegría desenfrenada, ni tristeza desesperada. La vida terminará en muerte, y la muerte terminará en vida. Me he recreado en algunos pormenores del cuadro para hacer volar la imaginación, y el recuerdo de otros tiempos —para muchos ya no conocidos— y así sentir más vivamente, por el contraste, el empobrecimiento cultural que viene sufriendo la Iglesia, con la desacralización de su liturgia y la ramplonería de esas musiquitas, sin unción ni gracia, que se canturrean ahora en tantos de nuestros templos.
Vicente Borrás Abellá (Valencia, 1867 - Barcelona, 1945) Pintor y restaurador español que realizó tanto retratos como paisajes, marinas y pinturas de interiores. Sus obras se caracterizan por su fuerte luminosidad y vibrante cromatismo.
|
Loreto, la nueva Nazaret La casa que los ángeles transportaron |
|
Un secreto... es un secreto La mañana del 14 de junio, temprano, partieron madre e hija para Fátima, María Rosa delante todo el camino hasta llegar a la casa de los Marto. Allí se detuvo la madre para aliviar su pena con tía Olimpia, y mientras tanto Lucía, llorando amargamente, cambió unas pocas palabras con Jacinta... |
|
La verdadera caridad Existe una tendencia a mostrar la caridad como si fuera la virtud por la cual se busca sólo aliviar los sufrimientos del cuerpo. Nuestro Señor enseñó que primero se debe amar a Dios y, en segundo lugar, al prójimo como a uno mismo. ¿Dónde está el equilibrio?... |
|
El boulevard de los Capuchinos y el Teatro Vaudeville Jean Béraud es uno de los grandes pintores de la vida parisina de la Belle-époque. Nació en San Petersburgo en 1849... |
|
Una investigación A lo largo de su vida Sorolla estuvo en estrecho contacto con un amplio número de personas cultas, entre ellas el Dr. Simarro, sobresaliente científico comprometido con la renovación de la medicina en España. Su laboratorio, en el número 5 de la calle General Oraa de Madrid, era verdadero centro de formación de investigadores... |
|
Símbolos de la nobleza del alma humana ESTA PINTURA REPRESENTA una carabela que está saliendo de la laguna de Venecia en demanda del mar. El agua aparece de un colorido muy matinal —un azul ligeramente verdoso, que recuerda una piedra preciosa... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino