Verdades Olvidadas Arma poderosa para destruir las herejías modernas

Inmaculada Concepción, Domenico Fetti, 1619. Óleo sobre lienzo, Museo Estatal del Hermitage, San Petersburgo

Si las gentes creen y confiesan que la Virgen María, desde el primer momento de su concepción, estuvo inmune de todo pecado, entonces también es necesario que admitan el pecado original, la reparación de la humanidad por medio de Cristo, el evangelio, la Iglesia, en fin, la misma ley de la reparación.

Con todo ello desaparece y se corta de raíz cualquier tipo de racionalismo y de materialismo y se mantiene intacta la sabiduría cristiana en la custodia y defensa de la verdad.

A esto se añade la actividad común a todos los enemigos de la fe, sobre todo en este momento, para desarraigar más fácilmente la fe de las almas: rechazan, y proclaman que debe rechazarse, la obediencia reverente a la autoridad no solo de la Iglesia sino de cualquier poder civil. De aquí surge el anarquismo: nada más funesto y más nocivo tanto para el orden natural como para el sobrenatural.

Por supuesto este azote, funestísimo tanto para la sociedad civil como para la cristiandad, también destruye el dogma de la Inmaculada Concepción de la Madre de Dios; porque con él nos obligamos a atribuir a la Iglesia tal poder que es necesario someterle no solamente la voluntad, sino también la inteligencia; así, por esta sujeción de la razón el pueblo cristiano canta a la Madre de Dios: Toda hermosa eres María y no hay en ti pecado original (Gradual de la Misa de la Inmaculada Concepción).

Y así se logra el que la Iglesia diga merecidamente a la Virgen soberana que ella sola hizo desaparecer todas las herejías del mundo universo. 

 

* S. S. Pío X, Ad Diem Illud Laetissimum, encíclica sobre la devoción a la Santísima Virgen, 2 de febrero de 1904 apud https://www.mercaba.org.

‹ Palabras del Director Nº 257 – Mayo de 2023 – Año XXII El matrimonio monogámico ›
El matrimonio monogámico ›
‹ Palabras del Director Nº 257 – Mayo de 2023 – Año XXII



Tesoros de la Fe N°257 mayo 2023


París, Mayo de 1968 La Revolución de la Sorbona
Mayo de 2023 – Año XXII Arma poderosa para destruir las herejías modernas El matrimonio monogámico La Revolución de la Sorbona: París, Mayo de 1968 Nuestra Señora de la Esperanza ¿Por qué castiga Dios juntamente a los buenos y a los malos? San Ignacio de Láconi Madonna della Strada Mujer leyendo a la luz de unas velas



 Artículos relacionados
Vitrales de la catedral de Chartres El espíritu de la Iglesia es el espíritu de Dios: sabe unir lo práctico a lo bello. De tal manera que, al ver una obra de arte, se nota que en ella se utiliza lo práctico casi sin pensar en él, y se admira lo bello como si sólo él existiese...

Leer artículo

San Antonio de Santa Ana Galvão Antonio nació el 10 de mayo de 1739 en la entonces parroquia de San Antonio de Guaratinguetá, capitanía de São Paulo, siendo el cuarto de los diez u once hijos de Antonio Galvão de França, portugués y capitán mayor de la ciudad...

Leer artículo

El mensaje de Fátima, hoy más urgente que nunca Al fallecer la hermana Lucía el 13 de febrero de 2005 a la edad de 97 años, algunas personas preguntaron si la muerte de la última vidente cerraba el ciclo de Fátima, y si el mensaje de la Santísima Virgen a los tres pastores es todavía oportuno...

Leer artículo

Santa María Soledad Torres Acosta El siglo XIX en España estuvo marcado por numerosos conflictos: la invasión napoleónica de la península ibérica, la inestabilidad política caracterizada por la alternancia de gobiernos liberales y conservadores, constantes guerras fratricidas, la persecución religiosa que condujo a la confiscación de bienes eclesiásticos y la implantación de leyes anticlericales, así como una aguda crisis económica derivada de la independencia de las naciones americanas...

Leer artículo

La Santa Sede reconoce las virtudes heroicas de la hermana Lucía La venerable Sierva de Dios Lucía de Jesús y del Corazón Inmaculado (nacida Lucía dos Santos) nació el Jueves Santo, 28 de marzo de 1907...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino