Ambientes Costumbres Civilizaciones El Huerto de los Olivos

Lugar sagrado, de gracias y bendiciones especiales

Plinio Corrêa de Oliveira

Iglesia de la Agonía

Hay un principio que la piedad católica admite como verdadero: cuando en cierto lugar ocurre algo muy sagrado, de algún modo aquel lugar se vuelve también sagrado.

En ese lugar bendecido, quien allí se encuentre podrá recibir muchas gracias, por las cuales se es llevado al amor de Dios, al arrepentimiento, a la compunción, a la piedad y a la compasión hacia el Cordero de Dios, que allí sufrió por nuestra salvación.Un ejemplo supremo: el Huerto de los Olivos, el lugar sagrado donde transcurrió la Agonía de Nuestro Señor Jesucristo. Lugar de lucha en que el Divino Redentor enfrentó la perspectiva de la muerte y de todo cuanto luego sucedió; lugar donde Él estuvo, sufrió y derramó la primera Sangre de la Pasión. Estos hechos hicieron aquel lugar sagrado.

Iglesia del Santo Sepulcro

Tales lugares son particularmente dignos de reverencia. De ahí el hecho de que se guarde de ellos, a la manera de reliquia, alguna porción de tierra, pues se trata de la tierra en que hace dos mil años el Hombre Dios posó la planta de sus pies. Estando en esos lugares, no es posible que la persona no se prosterne y reverencie.En ese sentido, el lugar por excelencia es el Santo Sepulcro, pues recibió el cuerpo de Nuestro Señor, y allí Él resucitó. Basta esto para que se entienda todo.

También se hacen sagrados los lugares donde ocurrieron los grandes hechos históricos, los grandes actos de valentía, de virtud, de renuncia, de grandeza de horizontes en la historia de la Cristiandad. 

Divorcio, adulterio y la doctrina católica Palabras del Director Nº 171 - Marzo de 2016 – Año XV
Palabras del Director Nº 171 - Marzo de 2016 – Año XV
Divorcio, adulterio y la doctrina católica



Tesoros de la Fe N°171 marzo 2016


La traición de Judas “¿Con un beso entregas al Hijo del hombre?”
Nº 171 – Marzo de 2016 – Año XV La Iglesia, santa y católica,crecerá hasta el fin de los siglos El Islam, según Don Bosco En el Huerto de los Olivos, Nuestro Señor Jesucristo sufrió, rezó y venció Multiplicación de los panes y curaciones Santa Matilde de Ringelheim Divorcio, adulterio y la doctrina católica El Huerto de los Olivos



 Artículos relacionados
Confort físico - Bienestar moral Comparar es uno de los mejores medios de analizar. Si queremos pues analizar nuestra época, es legítimo que la comparemos. ¿Y con qué? Con el futuro, todavía incógnito, es imposible...

Leer artículo

¿Ídolo o imagen? La extravagancia de la idea general y de los pormenores es chocante. El cuerpo de la imagen, su gesto, nada deja trasparecer la pureza y la inigualable dignidad de la Madre de Dios. La imagen no instruye, no forma, no atrae...

Leer artículo

“Si vis pacem, para bellum” Cuando contemplamos aquellos altaneros castillos de la Edad Media —erguidos en las fronteras del Imperio Carolingio, en las márgenes del Rin o del Danubio, o en las rutas que las tropas del gran emperador seguían, para impedir el avance de los moros, dentro de la propia España— tengo la impresión de que esos castillos ¡aún palpitan con la batalla!...

Leer artículo

“Todo se refleja en los ojos: cólera, miedo, afecto o alegría” La frente amplia, los trazos acentuados y vigorosos, indican inteligencia y pujanza de personalidad. Pero todo cuanto estos trazos puedan significar está resumido, condensado, y llevado a la su más alta potencia de expresión en los ojos...

Leer artículo

Museos: ¿osarios de la cultura? ¿QUIÉN NO SINTIÓ aún la frustración típica que asalta al hombre después de la visita a un gran museo? A lo largo de las salas y de las galerías en que las rarezas y las obras maestras están expuestas, el alma se va dilatando y enriqueciendo por la contemplación de mil maravillas...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino