Estimados amigos: Al aproximarse la Semana Santa de 1984, le fue solicitado a Plinio Corrêa de Oliveira —en una reunión para jóvenes— que expusiera sobre la Pasión y Muerte de Jesucristo. El recordado líder católico atendió con el mayor gusto el pedido, extendiéndose ampliamente a respecto de la oración y la agonía de Nuestro Señor en el Huerto de los Olivos. Este episodio inicial de la Pasión lo impresionaba profundamente, pues, conforme lo explicó en diversas ocasiones, allí el Divino Redentor venció una batalla en la cual estaban contenidas todas las demás que habría de trabar hasta su Crucifixión y Muerte en lo alto del Calvario. En este paso de la Pasión, que rememoramos al rezar el primer misterio doloroso del Santo Rosario, podemos honrar en Jesús: su oración humilde y fervorosa, la paciencia y dulzura con que soportó las deficiencias de los apóstoles, las angustias que amargaron su alma y el sudor de sangre que le sobrevino, el consuelo que recibió del ángel y su conformidad con la voluntad del Padre, el valor con que enfrentó a sus enemigos y la fuerza de su palabra que los postró por tierra, la traición de Judas y el abandono de los apóstoles. Temas que San Luis María Grignion de Montfort recomienda meditar en uno de sus excelentes métodos para rezar el rosario. En las páginas centrales encontrarán los principales trechos de la mencionada conferencia, tomados de una grabación magnética, sin revisión del autor. Nuestra redacción apenas intercaló subtítulos y lo adaptó al lenguaje escrito. Que la Virgen Dolorosa conceda a nuestros lectores en esta Semana Santa las mayores gracias de unión con su Hijo. En Jesús y María, El Director
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La traición de Judas “¿Con un beso entregas al Hijo del hombre?” |
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Capítulo 3: “No tengáis miedo... Soy del cielo” En aquella tranquila región montañosa de Portugal, el día 13 de mayo de 1917 “se presentó bello y risueño, como tantos otros”, relata Lucía... |
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El pecado hace desgraciados a los pueblos Ciertamente que Dios nunca ni por nada abandona a su Iglesia; por lo cual nada tiene esta que temer de la maldad de los hombres. Pero no puede prometerse igual seguridad a las naciones cuando van degenerando de la virtud cristiana... |
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Los verdaderos amigos del pueblo Además, como en el conflicto de intereses, y especialmente en la lucha con las fuerzas de los malos, ni la virtud ni aún la santidad bastan siempre para asegurar al hombre el pan de cada día, y como el rodaje social debe ordenarse de suerte que con su juego natural... |
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Inclina, Señor, mi corazón a tus preceptos Tú, Señor, eres bueno y clemente, rico en misericordia; ¿quién que haya empezado a gustar, por poco que sea, la dulzura de tu dominio paternal dejará de servirte con todo el corazón?... |
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Todos los Santos La Santa Iglesia instituyó esta fiesta, en la cual se conmemoran a todos los santos juntos, incluso a los que no han sido canonizados, para que podamos invocarlos y pedir su auxilio en las asperezas de esta vida... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino