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El Castillo de Montealegre Valor, heroísmo, altivez y coherencia Plinio Corrêa de Oliveira El castillo de Montealegre de Campos, en Valladolid, evoca siglos de lucha y de reconquista en la España medieval. Ha sido testigo inmutable de brillantes demostraciones de valor y de heroísmo.
¿Qué impresión causa este castillo? Altivez y coherencia. El alma del hombre coherente es como una de esas torres: no tiene fisuras ni concesiones. La torre que sobresale, despojada de la menor ornamentación, refleja una extraordinaria seriedad. ¿Cómo era la vida cotidiana dentro de esta fortaleza? Había una cómoda residencia para el señor feudal, viviendas y áreas de servicio para los sirvientes y la población vecina, así como una capilla. Cuando los enemigos se aproximaban, los habitantes de los alrededores se refugiaban allí con todas sus pertenencias. Era una especie de refugio para la población y no apenas para el señor feudal. En el interior, era una auténtica aldea con decenas de artesanos trabajando, cada uno en su oficio diario. Era frecuente que en la parte del castillo donde vivía el señor feudal hubiera una escalera que conducía a una gran descanso. En determinados días, se colocaba allí un pequeño trono, desde el cual ejercía el papel de juez en las disputas entre sus súbditos. En esta especie de pequeña urbe, sus torres eran risueñas y encantadoras por dentro, serias y terribles por fuera. Todas las ventanas daban a un patio interior donde los árboles frutales perfumaban el ambiente. De la pileta con su fuente se oía el canto de las aguas, mientras que de las torres irrumpían gritos de guerreros en batalla. Aquí tenemos una idea del heroísmo ante perspectivas terribles, del alto sentido del sacrificio de personas que no temen a la muerte. Saben que otra vida
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Dulce Corazón de María ¡Sed la salvación del alma mía! |
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María debe ser hoy glorificada María debe ser glorificada siglo tras siglo, pero más especialmente en estos últimos siglos, por la protección visible y sensible que ella concederá a su Iglesia... |
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Acto de desagravio al Sagrado Corazón de Jesús ulcísimo Jesús, cuya infinita caridad para con los hombres es por ellos correspondida ingratamente con olvidos, frialdades y desprecios, henos aquí postrados en vuestra presencia para desagraviaros, con especiales homenajes, de la insensibilidad tan insensata y de las nefandas injurias con que es blanco, de todas partes, vuestro amorosísimo Corazón... |
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Continuación del Sermón de la Montaña Dirigiendo la palabra a sus discípulos, Jesús continuó así: —“Vosotros sois la sal de la tierra. Ahora bien; si la sal se vuelve insípida, ¿con qué se salará? De nada sirve, sino para ser arrojada al camino y pisoteada por la gente”... |
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Oración para el estudio Creador inefable, que en los tesoros de tu sabiduría has establecido tres jerarquías de Ángeles, y las has colocado sobre el cielo empíreo... |
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Obligación de propagar la fe Es de advertir que en este orden de cosas que pertenecen a la fe cristiana hay deberes cuya exacta y fiel observancia, si siempre fue necesaria para la salvación, lo es incomparablemente más en estos tiempos... |
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