|
El Castillo de Montealegre Valor, heroísmo, altivez y coherencia Plinio Corrêa de Oliveira El castillo de Montealegre de Campos, en Valladolid, evoca siglos de lucha y de reconquista en la España medieval. Ha sido testigo inmutable de brillantes demostraciones de valor y de heroísmo.
¿Qué impresión causa este castillo? Altivez y coherencia. El alma del hombre coherente es como una de esas torres: no tiene fisuras ni concesiones. La torre que sobresale, despojada de la menor ornamentación, refleja una extraordinaria seriedad. ¿Cómo era la vida cotidiana dentro de esta fortaleza? Había una cómoda residencia para el señor feudal, viviendas y áreas de servicio para los sirvientes y la población vecina, así como una capilla. Cuando los enemigos se aproximaban, los habitantes de los alrededores se refugiaban allí con todas sus pertenencias. Era una especie de refugio para la población y no apenas para el señor feudal. En el interior, era una auténtica aldea con decenas de artesanos trabajando, cada uno en su oficio diario. Era frecuente que en la parte del castillo donde vivía el señor feudal hubiera una escalera que conducía a una gran descanso. En determinados días, se colocaba allí un pequeño trono, desde el cual ejercía el papel de juez en las disputas entre sus súbditos. En esta especie de pequeña urbe, sus torres eran risueñas y encantadoras por dentro, serias y terribles por fuera. Todas las ventanas daban a un patio interior donde los árboles frutales perfumaban el ambiente. De la pileta con su fuente se oía el canto de las aguas, mientras que de las torres irrumpían gritos de guerreros en batalla. Aquí tenemos una idea del heroísmo ante perspectivas terribles, del alto sentido del sacrificio de personas que no temen a la muerte. Saben que otra vida
|
Dulce Corazón de María ¡Sed la salvación del alma mía! |
|
“Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia” – I Después de escoger a san Pedro como primer Papa y jefe supremo de la Iglesia, Nuestro Señor Jesucristo rezó por él para que su fe no desfalleciera; y, “una vez convertido”, confirmara a sus hermanos... |
|
Los Reyes Magos y la estrella de Belén Los varones privilegiados, conocidos en el cristianismo como los tres Reyes Magos, fueron elegidos para estar entre los primeros —después de la Santísima Virgen, san José y los pastores— en adorar al Divino Infante en la gruta de Belén... |
|
La Rusia de Cristo y la Rusia de la Revolución* Antes de Pedro el Grande, Rusia había desarrollado lenta y penosamente una espléndida civilización, profundamente marcada en muchos aspectos por la influencia cristiana... |
|
San Nuno de Santa María Nacido el 24 de junio de 1360 en Palacio do Bonjardim o Flor da Rosa, Nuno era hijo de don Álvaro Gonçalves Pereira, caballero de la Orden de los Hospitalarios de San Juan de Jerusalén y Prior de Crato, y de doña Iria Gonçalves de Carvalhal, doncella de la Corte... |
|
Dádiva de bondad Ala puerta de una rústica casa un mendigo recibe el ofrecimiento gentil de una reconfortante colación. Es conocido en el valle. La fortuna le ha dado cruelmente la espalda, dejándole a merced de la caridad... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino