Palabras del Director Setiembre de 2022 – Año XXI

Estimados amigos:

“San Miguel Arcángel, defiéndenos en la lucha. Sé nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio. Que Dios manifieste sobre él su poder, es nuestra humilde súplica. Y tú, oh Príncipe de la Milicia Celestial, con el poder que Dios te ha conferido, arroja al infierno a Satanás y a los demás espíritus malignos que vagan por el mundo para la perdición de las almas. Amén”.

Esta es la oración, en su versión castellana, que el Papa León XIII mandó que se rezara al final de todas las misas y cuya costumbre perduró por más de un siglo.

El culto a san Miguel existe en la Iglesia Católica desde tiempos inmemoriales. En las Sagrada Escritura el arcángel es mencionado nominalmente en cuatro pasajes, tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento. Vencedor de Satanás, es uno de los siete ángeles que asisten delante del Señor y está entre los tres arcángeles cuyos nombres figuran en la Biblia.

Según una venerable tradición multisecular, el arcángel san Miguel se apareció en sueños hasta tres veces al obispo san Auberto de Avranches, en el siglo VIII, ordenándole que construyera un santuario en su honor. Auberto, creyendo que ello era producto de su imaginación, no le prestó atención. Entonces, para convencerlo de que no era una sugestión, san Miguel le hundió un dedo en el cráneo, confirmando el carácter milagroso del mandato. Así surgió la famosa abadía francesa del Mont Saint Michel, en Normandía, coronada por la colosal imagen del arcángel fundida por Frémiet.

En esta edición presentamos, entre otras materias, un artículo de Plinio Corrêa de Oliveira a respecto de la devoción al arcángel san Miguel, escrito en setiembre de 1951 para uno de los primeros números de la revista “Catolicismo”.

Esperando que esta lectura sea de su mayor agrado, me despido hasta el próximo mes.

Jesús y María,

El Director

La era futura o Reino de María, llegará a través de la Divina Misericordia La caridad sin fe es mera filantropía
La caridad sin fe es mera filantropía
La era futura o Reino de María, llegará a través de la Divina Misericordia



Tesoros de la Fe N°249 setiembre 2022


San Miguel Arcángel Fuerza de los que luchan bajo el signo de la Cruz
La era futura o Reino de María, llegará a través de la Divina Misericordia Setiembre de 2022 – Año XXI La caridad sin fe es mera filantropía El cazador de venados En la mesa se decide el éxito o el fracaso familiar y social En la lucha contra el jefe del orgullo sigamos al Príncipe San Miguel Nuestra Señora de Gracia Santa Eustoquia, Virgen Criterios básicos para el voto electoral de un católico Clark Gable y Felipe II



 Artículos relacionados
El Sacramento del Matrimonio - III El amor sobrenatural no pregunta “¿qué recibiré yo de la otra parte?”; sino “¿qué soy yo para la otra parte?”. No busca lo que es suyo. Su objetivo es hacer felices a los demás y no hacerse feliz a expensas de los demás...

Leer artículo

Educación de la obediencia El padre es el padre, y la madre es la madre. Cada uno tiene su misión; pero es necesario que ambas concuerden armónicamente...

Leer artículo

La propina y su importancia social ¿A quién no le gusta ser bien tratado? Sobre todo hoy en día, cuando en los supermercados, en los centros comerciales o en internet las relaciones van asumiendo un carácter cada vez más impersonal y distante. Y la manera habitual de retribuir un buen servicio prestado es por medio de la propina…...

Leer artículo

Múltiples y maravillosos atributos de nuestro Divino Salvador Se me ocurrió hacer una exposición a respecto de un tema infinito, pues concierne a la persona adorable de Nuestro Señor Jesucristo. Si tuviésemos la honra y el placer de verlo cara a cara, ¿qué impresión nos causaría? ¿Sería la impresión que nos causan las imágenes que conocemos de Él?...

Leer artículo

Aspectos nobles y grandiosos de la noche Un modo trivial de considerar las horas del día es de acuerdo con las necesidades de nuestro cuerpo, y así se dice comúnmente que la mañana es la hora en que las personas se levantan y inician su trabajo; el mediodía, aproximadamente la hora en que almorzamos; y en la noche se duerme, se descansa...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino