Estimados amigos: “En octubre diré quién soy y lo que quiero, y haré un milagro para que todos lo vean y crean”, con estas palabras la Santísima Virgen dio respuesta —en la aparición del 13 de julio de 1917— al pedido de Lucía y de sus primos Francisco y Jacinta, agobiados por los ya insistentes cuestionamientos de creyentes y no creyentes con relación a las apariciones marianas. Al mes siguiente, el 19 de agosto, esta vez en Valinhos, Nuestra Señora les dijo nuevamente a los pastorcitos: “El último mes haré el milagro para que todos crean”. Y el 13 de setiembre, la Virgen de Fátima lo reafirmó por tercera vez: “En octubre haré el milagro para que todos crean”. Todos estos prenuncios, sumados a la prisión de los niños —que fueron raptados el 13 de agosto por el administrador político de Ourem, quien pretendió arrancarles el Secreto de Fátima a la fuerza—, crearon una mayor expectativa entre la población, como es natural. Así, el 13 de octubre de 1917, a pesar de todos los obstáculos interpuestos por el gobierno comunista de la época, un gran multitud calculada entre 50 y 70 mil espectadores se congregó en la hondonada de la Cova da Iría para asistir al Milagro del Sol. Sobre este magno acontecimiento versa el Tema del Mes, que podrán leer enseguida. Octubre es mes de milagros. Y en el Perú es mes morado, pues, tradicionalmente se venera al Señor de los Milagros. En homenaje suyo transcribimos (p. 15) extractos de un valioso documento que se conserva en el Archivo de Indias, fechado el 27 de octubre de 1718 y dirigido por las autoridades limeñas de la época a Su Majestad Católica, el rey Felipe V, en el que se relata la historia del Santo Cristo de las Maravillas. Esperando que los artículos seleccionados para esta ocasión sean de su mayor agrado, me despido hasta el próximo mes. En Jesús y María, El Director
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El Milagro del Sol Uno de los mayores portentos de la historia |
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La corona de Carlomagno Joya adecuada al emperador arquetípico. En la ilustración mayor se aprecia la corona de Carlomagno (742-814), el emperador cristiano arquetípico. En la placa frontal, se destacan las incrustaciones de piedras preciosas en cabujón, que es la piedra natural, pulida,... |
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San Juan Damasceno San Juan Mansur, conocido como Damasceno por haber nacido en Damasco en la segunda mitad del siglo VII, era pues un cristiano de origen árabe. En aquella época Siria ya estaba dominada por los musulmanes, que habían conquistado también Palestina. Sin embargo, en ese comienzo de la ocupación islamita, aún había cierta tolerancia y libertad para los cristianos... |
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El sombrero En diversas épocas, el sombrero representó un símbolo de la dignidad de quien lo portaba; en nuestros días él aún sobrevive, remitiendo para una visión de la antigua cortesía. Si no llega a sorprender, ciertamente que al verlo, despierta la atención adormecida entre... |
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La vida del Divino Salvador comenzó en medio de afrentas Jesucristo en su Encarnación, en su Natividad y en toda su vida aceptó voluntariamente ser anonadado por otros... |
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La desigualdad entre los hombres es providencial A unos los bendijo y ensalzó, los santificó y los puso junto a sí; a otros los maldijo y humilló y los derribó de su puesto. Observa, pues, todas las obras del Altísimo, de dos en dos, una frente a otra…... |
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