Estimados amigos: ¿Por qué se aparece la Virgen? ¿A qué motivos obedece? ¿Cómo escoge la ocasión, el lugar del prodigio, las personas a las cuales favorece o el número de veces que lo hace? Son preguntas válidas, que cualquiera se puede formular. Las razones que han impulsado a la Madre de Dios para manifestarse son muy variadas. Por ejemplo, en Fátima la Señora del Cielo vino para transmitir un mensaje de esperanza de conversión, en Lourdes para implorar oración y penitencia, en la Rue du Bac para difundir la medalla milagrosa, en La Salette para alertar sobre la decadencia del mundo y del clero, etc. Pero en todas partes para fortalecer nuestra fe o confirmarnos en ella. Pues inequívocamente lo hace por un designio de misericordia. Aunque la inmensa mayoría de las apariciones marianas haya tenido lugar después de la gloriosa Asunción a los Cielos de María Santísima, el apóstol Santiago el Mayor tuvo el privilegio de ser favorecido con una visión suya, en vida de la Virgen, en el Pilar de Zaragoza. En el Antiguo Testamento, al narrar la vida del profeta Elías, destaca la nubecilla que sube del mar y que traerá sobre la tierra una lluvia de gracias (1 Re 18, 44), la cual simbolizaba a la mujer que engendraría al Mesías. En México, la Virgen de Guadalupe o del Tepeyac se presenta ante el indio Juan Diego para precipitar la conversión de los aborígenes. En el Perú, la Virgen del Triunfo o del Sunturhuasi se aparece frente a las huestes de Manco Inca en el Cusco, para sellar la evangelización de los incas. Menos conocida es una aparición sorprendente ocurrida en Francia, en la antigua Galia romana, antes del nacimiento de la Santísima Virgen, la cual con la venia de mis lectores pasaré a narrar a continuación, deseándoles que su lectura sea del mayor agrado y provecho espiritual. En Jesús y María, El Director
|
Oh Virgen de la Guardia Guarda nuestra fe y la inocencia de los niños |
|
María Antonieta En este cuadro, la reina de Francia María Antonieta (1755-1793) sostiene una rosa con tanto arte, que parece estar mostrando la flor a quien contempla el cuadro, pero en realidad está diciendo: Mírame y percibe cómo la rosa es un símbolo de mí misma... |
|
Los Estados no pueden obrar como si Dios no existiera El Estado tiene el deber de cumplir por medio del culto público las numerosas e importantes obligaciones que lo unen con Dios. La razón natural, que manda a cada hombre dar culto a Dios piadosa y santamente, porque de Él dependemos, y porque, habiendo salido de Él, a Él hemos de volver, impone la misma obligación a la sociedad civil... |
|
Preciosas tradiciones navideñas Desde la primera noche de Navidad, el nacimiento de Jesús abre espacios de luz y de alegría, incluso en medio de la oscuridad y la tristeza... |
|
Las manifestaciones públicas en honor al Santísimo Sacramento La primera objeción al dinero gastado en estas grandes manifestaciones fue la misma que presentó Judas cuando María Magdalena derramó un bálsamo precioso sobre los pies del Señor: “¿Por qué no se ha vendido este perfume por trescientos denarios para dárselos a los pobres?”... |
|
Mensaje ocultista anticatólico en «El Código Da Vinci» Se inocula en el espíritu del lector desprevenido las dudas ocultistas contra la fe católica. De la misma forma que ocurrió con la fantasmagoría ocultista del pequeño brujo Harry Potter, la novela «El Código Da Vinci» se volvió un bestseller, y pronto se transformará también en una superproducción hollywoodiana... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino