Una nueva blasfemia contra la Santísima Virgen, esta vez en Nueva York, intenta amedrentar a los católicos. Se trata de la pieza teatral El Testamento de María, de cuyos pormenores y gravedad el lector podrá tomar conocimiento en el artículo de nuestro colaborador Luis Sergio Solimeo. Pero no apenas informarse, sino indignarse y ofrecer a la Madre de Dios un acto de reparación. Sí, reparación, es la palabra que fluye a nuestros labios particularmente en este mes consagrado al Sagrado Corazón de Jesús. La Virgen de Fátima recomendó a los pastorcitos esta oración: “¡Oh! Jesús, es por vuestro amor, por la conversión de los pecadores y en reparación por los pecados cometidos contra el Inmaculado Corazón de María”. Fue lo que hicieron un grupo de 80 católicos, por iniciativa de America Needs Fatima, quienes protestaron frente al Teatro Walter Kerr contra la obra blasfema el 26 de marzo pasado, día del primer preestreno. Una multitud aún mayor de más de 300 personas protestó igualmente la noche del 22 de abril. La última presentación ocurrió dos semanas después, más de un mes antes de lo anunciado originalmente. Con apenas 43 actuaciones y el fracaso en la taquilla, el público estadounidense demostró estar harto de blasfemias. A pesar de que la integridad de la Santísima Madre de Dios fue atacada una vez más, los católicos no se desanimaron. Por el contrario, se opusieron a la “anti-devoción” a María con verdadera devoción a María. Gracias a la protesta y las oraciones de los fieles católicos, esta blasfemia en Broadway ha terminado precipitadamente. Es un ejemplo para todos nosotros y una advertencia para los blasfemos. En Jesús y María, El Director
|
¡Señor mío y Dios mío!Las Promesas del Sagrado Corazón de Jesús |
|
San José de Calasanz ue con sorpresa que los habitantes del palacio del nobilísimo D. Pedro de Urgel, barón de Peralta de la Sal, en la católica España, vieron en 1561 a su hijo de cinco años de edad, corriendo por la casa armado con un puñal, que había tomado de la panoplia paterna, detrás de algo. ¿De qué? Se preguntaron a sí mismos... |
|
Vitrales de la catedral de Chartres El espíritu de la Iglesia es el espíritu de Dios: sabe unir lo práctico a lo bello. De tal manera que, al ver una obra de arte, se nota que en ella se utiliza lo práctico casi sin pensar en él, y se admira lo bello como si sólo él existiese... |
|
La cobardía de los buenos fomenta la audacia de los malos Es de advertir que en este orden de cosas que pertenecen a la fe cristiana hay deberes cuya exacta y fiel observancia, si siempre fue necesaria para la salvación, lo es incomparablemente más en estos tiempos... |
|
150 años de la Comuna de París El sábado 29 de mayo pasado, las parroquias católicas del 20º distrito de París organizaron una peregrinación para honrar la memoria del arzobispo Georges Darboy (foto) y de otros sacerdotes y religiosos asesinados por miembros de la Comuna de París en 1871... |
|
Escalando las más altas cumbres Una montaña desafía al hombre: ¿quién tendrá el valor de emprender la escalada? El desafío está en la atracción. No hay quien no sienta deseos de llegar hasta lo alto. ¡Cuánta energía será necesaria!... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino