Palabras del Director Nº 132 - Diciembre 2012 - Año XI

Estimados amigos:

Nos aproximamos de la magna fecha de la Cristiandad: la Natividad de nuestro adorable Redentor. Razón por la cual presentamos en este número algunas reflexiones que auxilien a nuestros lectores a meditar adecuadamente sobre el misterio del nacimiento del Divino Infante.

Debido a la progresiva paganización de las costumbres, se vuelve cada vez más difícil para el verdadero católico conmemorar dignamente el sagrado evento y defenderse de la avasalladora onda neopagana. Tal avalancha tiende a transformar la Navidad en un acontecimiento meramente humano y material, en que el nacimiento del Dios encarnado cede lugar a la figura caricaturesca de Papá Noel.

Como reacción a tales deformaciones anticristianas, es laudable el reciente movimiento popular ocurrido en ciertas regiones de Alemania —famosas por sus celebraciones cristianas de la Navidad— que obtuvo la prohibición de Papá Noel. Éste venía sustituyendo la simpática figura del obispo católico San Nicolás de Bari, cuya aparición en época navideña, distribuyendo regalos a los niños, era una costumbre multisecular.

Como preparación para la Navidad, les ofrecemos unos apuntes sobre el origen y la dilatación de la devoción a Nuestra Señora de la Expectación del Parto —conocida como la Virgen de la “O”— particularmente entre nosotros. No hay Navidad sin Jesús; tampoco sin una oración en familia, unos regalos como señal de afecto y una buena comida, aunque sea como la de los humildes pastores de Belén.

Al despedirme, formulo votos para que con ocasión de la fiesta navideña crezca en vuestras almas la comprensión, el amor y la gratitud a la infinita misericordia de Dios, que se hizo hombre para padecer por nuestra Redención.

En Jesús y María,

El Director
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Tesoros de la Fe N°132 diciembre 2012


Nuestra Señora de la “O” La Virgen de la Expectación del Parto
Nº 132 - Diciembre 2012 - Año XI Nada corrompe tanto las buenas costumbres como las malas conversaciones Sandy y la Virgen Milagrosa El pan nuestro de cada día Nuestra Señora de la “O” Temor de Dios y misericordia San Nicolás de Bari ¿Por qué en la época de Jesús había tantos endemoniados? Los Reyes Magos y algunos pastores



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